Un llamado a la acción por el patrimonio
La antigua Estación Huelva-Término y el Colegio de Ferroviarios están nuevamente en el centro del debate patrimonial. La coalición Con Andalucía ha presentado una iniciativa que será discutida en el próximo Pleno del Ayuntamiento de Huelva, instando a los representantes municipales a reafirmar su compromiso con la protección de estos emblemáticos edificios y solicitar su declaración como Bien de Interés Cultural (BIC).
Construida entre 1875 y 1880 bajo la dirección de los arquitectos Jaime Font y Pedro Soto, la Estación Huelva-Término es un destacado ejemplo de arquitectura neomudéjar en Andalucía. Junto a ella se encuentra el antiguo Colegio de Ferroviarios, diseñado por Francisco Alonso Martínez en 1929, que representa uno de los pocos vestigios del impacto del ferrocarril en la industrialización y transformación urbana de Huelva.
A pesar de que esta solicitud fue aprobada por unanimidad en 2016, su materialización ha sido lenta. Mónica Rossi, concejal de Con Andalucía, ha expresado su frustración ante este retraso: «Estamos hablando de una solicitud aprobada hace diez años que sigue sin avanzar. Es hora de que todos los grupos municipales se unan para instar a la Junta a tramitar este expediente con urgencia».
El diputado provincial Marcos Toti, coordinador de Izquierda Unida (IU), ha criticado al Partido Popular por sus intentos de adaptar las normativas urbanísticas para favorecer proyectos que podrían comprometer la integridad del patrimonio. Toti cuestiona las decisiones tomadas por el Ayuntamiento y la Diputación, sugiriendo que han buscado formas alternativas para intervenir en estos edificios sin respetar su valor histórico.
Mónica Rossi enfatiza que proteger estos edificios va más allá de conservar fachadas; se trata de salvaguardar una parte esencial de la historia industrial y ferroviaria local. «La próxima sesión plenaria es una oportunidad crucial para demostrar un verdadero compromiso con nuestro patrimonio», afirmó Rossi, dirigiéndose directamente a Pilar Miranda, alcaldesa del municipio.
A medida que se acerca el Pleno municipal, las tensiones aumentan entre diferentes partidos políticos sobre cómo proceder con este asunto crítico. Mientras algunos abogan por una restauración fiel al diseño original, otros parecen más dispuestos a modificar las normativas para facilitar intervenciones menos respetuosas con el legado arquitectónico.



