Inicio anticipado del Plan Estatal de Incendios
Este lunes, el Gobierno español ha tomado la decisión de activar el Plan Estatal de Incendios Forestales, adelantando su inicio al 1 de junio. Esta medida se implementa por segundo año consecutivo, en respuesta a las proyecciones meteorológicas que indican un aumento significativo en las temperaturas y una mayor probabilidad de episodios prolongados de calor durante los próximos meses.
La activación del plan fue acordada por el Comité Estatal de Coordinación y Dirección (Cecod), que evaluó los resultados obtenidos en la campaña anterior y los recursos disponibles para enfrentar la situación actual. La decisión busca mejorar la capacidad de respuesta ante incendios forestales, que han mostrado un incremento alarmante en frecuencia e intensidad.
El dispositivo estatal contará con una amplia gama de recursos proporcionados por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico. Esto incluye Brigadas de Refuerzo en Incendios Forestales (BRIF), Equipos de Prevención Integral y un total de 56 medios aéreos, como helicópteros, aviones e hidroaviones. Además, se sumará la participación activa de la Unidad Militar de Emergencias (UME), que aportará cinco batallones especializados junto con vehículos y ambulancias para situaciones críticas.
Año tras año, los incendios forestales han dejado huellas devastadoras. En 2025, se registraron más de 8.000 incendios que arrasaron cerca de 355.000 hectáreas, superando ampliamente la media histórica. Este panorama se vio agravado por 63 grandes incendios forestales, algunos alcanzando dimensiones superiores a las 20.000 hectáreas quemadas.
No solo el medio ambiente ha sufrido; las consecuencias humanas también son alarmantes. Ocho personas perdieron la vida debido a estos siniestros, mientras que otras 86 resultaron heridas y más de 42.000 ciudadanos fueron evacuados en diversas regiones del país.
El Ministerio del Interior, encargado del diseño e implementación del plan, ha subrayado que uno de los principales objetivos es reforzar la capacidad anticipativa y reactiva frente a amenazas cada vez más influenciadas por el cambio climático. La protección tanto del entorno natural como de las infraestructuras y poblaciones vulnerables será fundamental durante esta temporada estival.



