Ayudas económicas para los afectados
Las víctimas del accidente ferroviario en Adamuz, ocurrido el pasado 18 de enero, ya tienen la oportunidad de acceder a las ayudas económicas aprobadas por la Junta de Andalucía. Este apoyo financiero busca mitigar las consecuencias que han enfrentado los afectados tras el siniestro.
El plazo para presentar las solicitudes se abre este martes y estará disponible durante un periodo de tres meses. Esta convocatoria fue publicada recientemente en el Boletín Oficial de la Junta de Andalucía (BOJA), tras ser aprobada por el Consejo de Gobierno el 12 de mayo y ratificada por unanimidad en el Parlamento andaluz.
Las ayudas varían considerablemente dependiendo del tipo y gravedad de las lesiones sufridas. Las personas que padecieron lesiones físicas podrán recibir entre 481 y 16.828 euros, mientras que las familias que perdieron a un ser querido recibirán una compensación única de 14.424 euros.
Dichas ayudas están dirigidas a quienes residían en Andalucía al momento del accidente, con la intención de aliviar parte del impacto económico que continúan enfrentando más de cuatro meses después del trágico evento. Muchos afectados deben hacer frente a gastos relacionados con tratamientos psicológicos, rehabilitación o adaptaciones necesarias en sus hogares debido a sus secuelas.
Aparte del impacto físico, muchos afectados también enfrentan dificultades para reincorporarse al mercado laboral debido a sus lesiones. Además, siguen incurriendo en gastos por desplazamientos hacia el Tribunal de Instancia de Montoro, donde se lleva a cabo la investigación judicial relacionada con el caso.
Las nuevas ayudas son compatibles con aquellas concedidas por el Estado y estarán exentas del tramo autonómico del IRPF. Se abonarán mediante un único pago para agilizar su entrega a los beneficiarios. La Consejería encargada tramitará estas solicitudes y se compromete a resolverlas en un plazo máximo de dos meses desde su presentación.
En cuanto a los familiares de los fallecidos, podrán acceder a estas ayudas cónyuges, parejas de hecho e hijos, sin importar su edad. En ausencia directa, los progenitores o hermanos también tendrán derecho al apoyo económico, que se repartirá equitativamente si hay varios beneficiarios.



