Medioambiente

El treparriscos, una joya ornitológica, regresa a Huelva tras 15 años de ausencia

Un ejemplar raro reaparece en Huelva tras más de 15 años; expertos destacan su importancia ecológica.

Gabriel Prieto 3 min de lectura

Un avistamiento excepcional en La Peña de Puebla de Guzmán

La provincia de Huelva ha sido testigo de un fenómeno ornitológico sin precedentes: la aparición de un ejemplar de treparriscos (Tichodroma muraria), una especie que había estado ausente durante más de 15 años. Este hallazgo se produjo en La Peña de Puebla de Guzmán, un lugar que, aunque no es habitual para esta ave, ha capturado la atención tanto de expertos como de aficionados a la ornitología.

El treparriscos es conocido por su hábitat montañoso y su comportamiento esquivo. Su presencia en el sur peninsular es extremadamente rara, ya que las poblaciones más significativas se encuentran en la Cordillera Cantábrica y los Pirineos. Este regreso no solo es motivo de celebración entre los ornitólogos, sino que también subraya la necesidad urgente de proteger especies en declive. Por ello, la Sociedad Española de Ornitología / BirdLife ha designado al treparriscos como Ave del Año 2025, con el fin de concienciar sobre las amenazas que enfrenta.

Desde el anuncio del avistamiento, numerosos entusiastas y fotógrafos han viajado desde diversas regiones como Andalucía, Extremadura y el sur de Portugal para observar este raro ejemplar. Técnicos y ornitólogos adscritos a la Junta de Andalucía, específicamente del Paraje Natural Marismas del Odiel, han confirmado y documentado este avistamiento durante sus seguimientos regulares.

Este evento resalta el papel crucial que juega Huelva como refugio natural. Con cerca de 700.000 hectáreas dedicadas a masa forestal y una amplia red de espacios protegidos, la provincia se posiciona como un enclave vital para diversas especies avícolas y otras formas de vida silvestre.

A menudo llamado el ‘pájaro mariposa‘, debido a su vuelo ondulado y colorido despliegue al abrir sus alas, el treparriscos presenta una coloración pizarra que le permite camuflarse perfectamente entre las rocas donde habita. Esta especie insectívora captura pequeños invertebrados en fisuras rocosas y tiene un periodo reproductivo que se extiende entre mayo y junio.

A pesar del entusiasmo generado por este avistamiento, es importante señalar que el cambio climático y las actividades recreativas en áreas montañosas están poniendo al treparriscos en una situación vulnerable. Se estima que actualmente existen entre 1.200 y 1.600 individuos en España, lo cual subraya la urgencia por implementar medidas efectivas para garantizar su conservación.

Gabriel Prieto
Gabriel Prieto

Gabriel es periodista por vocación y contador de historias por necesidad. Tras pasar por radio, prensa y redacción digital, sigue creyendo que las palabras pued… Ver más

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