Medioambiente

Cierre de la pesquería de coquinas en Huelva: un paso necesario para la sostenibilidad del recurso

El cierre temporal de la pesquería de coquinas en Huelva busca proteger este recurso vital ante su alarmante escasez.

Gabriel Prieto 3 min de lectura
Cierre de la pesquería de coquinas en Huelva: un paso necesario para la sostenibilidad del recurso

La decisión que impacta a los mariscadores

La Dirección General de Pesca, Acuicultura y Economía Azul, bajo la tutela de la Consejería de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural, ha tomado una medida drástica pero necesaria: el cierre de la pesquería de coquina (donax trunculus) en todas las zonas productivas del golfo de Cádiz y Huelva. Esta decisión se debe a la alarmante escasez del recurso, que ha sido confirmada por informes científicos recientes.

Según los estudios realizados por la Agencia de Gestión Agraria y Pesquera de Andalucía (Agapa) y el Instituto Español de Oceanografía (IEOCSIC), el estado actual del recurso se encuentra por debajo de los niveles biológicos seguros. La tendencia negativa observada en las capturas ha llevado a las autoridades a actuar con rapidez para proteger lo que queda.

A pesar del cierre, hay un rayo de esperanza. Los últimos informes indican un notable aumento en el reclutamiento juvenil, lo que sugiere que podría haber una recuperación futura si se toman las medidas adecuadas. Sin embargo, esto hace aún más urgente el cierre temporal para asegurar que estos nuevos individuos tengan la oportunidad de crecer y reproducirse sin presión pesquera.

A partir del 28 de septiembre a las 00:00 horas, se prohibirá no solo la captura sino también cualquier actividad relacionada con esta especie. Esto incluye mantener a bordo, transbordar o comercializar coquinas provenientes del golfo de Cádiz. Los mariscadores profesionales autorizados deberán cesar sus actividades como resultado directo de esta resolución.

La normativa vigente establece criterios claros sobre cómo debe manejarse esta especie para alcanzar niveles sostenibles. Según la Orden emitida el 20 de julio, se considera que una población está dentro de límites biológicos seguros cuando las capturas anuales no superan ciertos umbrales establecidos. Si estos límites son sobrepasados, como es el caso actual, se activan automáticamente medidas como este cierre.

Aunque esta situación representa un desafío significativo para los mariscadores locales y sus familias, es fundamental priorizar la salud ecológica del golfo. La protección adecuada ahora puede significar una recuperación robusta en el futuro. Las autoridades han enfatizado que estas decisiones son temporales y están basadas en datos científicos sólidos con miras a restaurar un equilibrio sostenible entre explotación económica y conservación ambiental.

Gabriel Prieto
Gabriel Prieto

Gabriel es periodista por vocación y contador de historias por necesidad. Tras pasar por radio, prensa y redacción digital, sigue creyendo que las palabras pued… Ver más

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