Un paso hacia la sostenibilidad ganadera
La Diputación de Huelva ha dado un importante impulso a la mejora genética de su cabaña ganadera al entregar 76 reproductores porcinos de raza ibérica. Esta acción, llevada a cabo por el Servicio de Agricultura, Ganadería y Pesca, busca no solo aumentar la rentabilidad y productividad del sector, sino también asegurar la sostenibilidad de las explotaciones en la provincia.
Durante el evento, el diputado Arturo Alpresa subrayó que “la mejora genética es fundamental para incrementar la competitividad de las explotaciones ganaderas”. Este enfoque no solo beneficia a los grandes productores, sino que también favorece a las pequeñas y medianas explotaciones familiares, esenciales para el tejido económico rural.
Los 76 ejemplares entregados responden a solicitudes realizadas por 36 ganaderos locales. Se trata de animales pertenecientes a variedades como Torbiscal y Manchado de Jabugo, todos ellos inscritos en el Registro Definitivo del Libro Genealógico gestionado por AECERIBER. Con siete meses de edad y cumpliendo con estrictas exigencias morfológicas y genéticas, estos cerdos están destinados a garantizar la pureza racial en futuras generaciones.
Una parte clave del proceso es la recuperación de las tradicionales subastas “de puja a la llana”, donde los ganaderos pueden inspeccionar los animales antes de realizar sus ofertas. Este método no solo asegura transparencia en las transacciones, sino que también fomenta el intercambio entre profesionales del sector. La próxima subasta está programada para noviembre, lo que permitirá atender más solicitudes en un modelo productivo extensivo.
Aparte de esta entrega significativa, la Diputación ha realizado inversiones considerables en mejorar las instalaciones destinadas a estas subastas. Se ha construido una nueva nave ganadera adaptada para facilitar tanto el manejo como la exhibición adecuada de los animales durante estos eventos.
No se puede subestimar el papel que juega la actividad ganadera en el desarrollo rural. Esta contribuye al relevo generacional y ayuda a mantener poblaciones estables en áreas rurales. Además, es vital para preservar ecosistemas valiosos como las dehesas y conservar biodiversidad asociada.



