La Virgen de los Milagros ya está en Palos
La Virgen de los Milagros, patrona de Palos de la Frontera, ha llegado a la iglesia de San Jorge Mártir después de su traslado desde el Monasterio de Santa María de La Rábida, acompañada por miles de fieles. Este evento marca el inicio de las fiestas patronales en esta localidad onubense, que alcanzarán su punto culminante el próximo 15 de agosto con la tradicional procesión por las calles del municipio.
El traslado comenzó con una misa celebrada a las puertas del monasterio rabideño a las 19:00 horas y concluyó pasada la una de la madrugada con la entrada de la imagen mariana en el templo palermo. Fue un recorrido repleto de fervor, cantos y emociones, donde devotos de todas las edades arropaban a la Virgen.
Este año, el evento adquiere un significado especial al coincidir con el Año Santo Jubilar y el 25 aniversario de la talla de San Jorge Mártir. Por ello, el reencuentro entre ambos patrones en la iglesia fue considerado por el Ayuntamiento como “extraordinario”, dentro de unas semanas que se anticipan “muy intensas”.
La alcaldesa, Milagros Romero, destacó el sentimiento colectivo que despiertan estas fechas: “Se inician nuestras fiestas patronales con nuestra Madre en casa, arropada por todo su pueblo, viviendo un acontecimiento histórico muy esperado por todos los palermos y devotos”.
El día principal, el 15 de agosto, comenzará con la Función Principal al mediodía y culminará con la procesión de la Virgen de los Milagros a partir de las 20:00 horas por el centro del municipio, un acto que cada año reúne a miles de personas.
Una vez concluidas las fiestas patronales, Palos se preparará para su tradicional Romería, que se llevará a cabo del 29 de agosto al 1 de septiembre en el paraje de La Rábida. Los actos previos iniciarán el 23 de agosto con la presentación ante la Virgen de los niños bautizados en los últimos años y continuarán esa noche con el XLVI Pregón Romero y la Ofrenda Floral.
Así, el calendario festivo rinde homenaje a la patrona durante más de un mes, donde fe y tradición se unen gracias a la participación masiva del conjunto comunitario.


