Conclusiones del informe sobre el accidente mortal
El Grupo de Investigación y Análisis de Tráfico (GIAT) de la Guardia Civil ha determinado que el trágico accidente ocurrido el 17 de abril de 2024, en la carretera que conecta Rociana del Condado con Bonares, donde falleció Fuente Clara Cabrera Mateos y su madre resultó herida, fue causado por una «negligencia extrema» del propietario de los animales involucrados.
De acuerdo con el informe, los animales estaban sueltos y sin supervisión en una finca con un cercado inadecuado y en estado de abandono. Esta situación permitió que escaparan a la carretera. Además, se constató que llevaban varios días sin recibir alimentación ni agua, lo cual contribuyó a su huida y al posterior desenlace trágico. El propietario, identificado como Cipriano Domínguez Jiménez, inicialmente ignoró a las autoridades, negando ser responsable de los animales y complicando las gestiones posteriores.
José Antonio Cabrera, padre de Fuente Clara Cabrera Mateos, manifestó que no le sorprendieron los hallazgos del informe: «a mí no me ha extrañado nada, porque la gente de Bonares me dejaba claro que esto era así». Además, expresó su deseo de que este informe conduzca a justicia: «deseamos que a Cipriano Domínguez Jiménez le caiga la máxima pena posible dentro de la imprudencia grave que cometió».
Cabrera comentó sobre las condiciones deplorables mencionadas en el informe: «el informe es demoledor. Tenía por costumbre hacer estas cosas y, como consecuencia de sus prácticas, ha muerto mi hija de la forma más cruel posible, dejando a una familia destrozada de por vida. Solo pido justicia, justicia, justicia».
Respecto a la actitud del propietario al negar su responsabilidad ante las autoridades, Cabrera afirmó: «éramos conocedores. Nunca hemos hecho declaraciones por respeto al trabajo de los agentes del Seprona y de la Guardia Civil». También aprovechó para «felicitar al coronel jefe de la comandancia de Huelva y al capitán del Seprona por el trabajo tan exquisito y profesional que han realizado».
Cabrera confía en que este informe sirva para hacer justicia: «esperamos que sean pruebas contundentes y que se aplique la máxima pena posible… Solo deseo que este caso genere jurisprudencia y acabemos con estas prácticas de dejar a los animales sueltos y que pueden causar muertes como la de mi hija».


