Operación policial sin precedentes
En un golpe significativo contra el narcotráfico, la Policía Nacional ha desarticulado una compleja organización criminal dedicada al tráfico internacional de cocaína. La operación, que se desarrolló a lo largo de varios meses, culminó con la detención de 12 individuos, quienes han sido enviados a prisión provisional tras ser acusados de múltiples delitos relacionados con el narcotráfico y la tenencia ilegal de armas.
La investigación comenzó a principios de 2024 y se intensificó en julio del mismo año, gracias a la colaboración entre las fuerzas policiales de España y otros países europeos como Suecia, Polonia y Portugal. Este esfuerzo conjunto fue impulsado por la incautación de un cargamento sospechoso en un camión que provenía de España.
Los agentes identificaron un punto clave: una nave industrial ubicada en Alcobendas, donde se almacenaba y manipulaba la droga. La organización utilizaba esta instalación para dividir los cargamentos en partidas más pequeñas antes de enviarlas a diferentes destinos europeos.
El modus operandi del grupo incluía el uso de convoyes para el transporte, utilizando furgonetas alquiladas bajo nombres ajenos y vehículos lanzadera que alertaban sobre posibles controles policiales. Esta estrategia quedó evidenciada tras una intervención exitosa en Suecia, donde se interceptaron 125 kilos de cocaína.
A medida que avanzaba la investigación, los agentes detectaron movimientos sospechosos hacia el sur peninsular, específicamente hacia una zona cercana a San Juan del Puerto, lo que llevó a un operativo coordinado para evitar la distribución inminente del estupefaciente.
El asalto final fue llevado a cabo por el Grupo Especial de Operaciones (GEO), quienes irrumpieron en las instalaciones en Alcobendas. Allí encontraron más de 3.250 kilos de cocaína, así como equipos utilizados para el empaquetado y almacenamiento del narcótico.
No solo eso; también se hallaron armas peligrosas, incluyendo un subfusil semiautomático junto con munición y otros materiales vinculados al crimen organizado. En total, durante los registros posteriores se incautaron otros 25 kilos adicionales de cocaína, junto con dinero efectivo y equipos informáticos que podrían estar relacionados con actividades ilícitas.
A raíz del operativo exitoso, todos los detenidos han sido puestos a disposición judicial enfrentando cargos graves por pertenencia a organización criminal, delitos contra la salud pública y tenencia ilícita de armas. La autoridad judicial ha ordenado su ingreso inmediato en prisión mientras continúan las investigaciones para desentrañar toda la red operativa detrás del tráfico internacional.



