Un trágico suceso en la red ferroviaria
El reciente accidente ferroviario ocurrido en Adamuz ha dejado una profunda huella en la comunidad y ha suscitado numerosas preguntas sobre las circunstancias que lo rodearon. En una rueda de prensa celebrada este miércoles, el ministro de Transportes, Óscar Puente, ofreció detalles cruciales que buscan esclarecer lo sucedido durante el incidente.
Poco después del accidente, el maquinista del tren Iryo realizó dos llamadas al centro de control de Atocha, Madrid. Según Puente, entre la primera y segunda llamada transcurrieron tres a cuatro minutos. En la primera comunicación, el maquinista mencionó un posible “enganchón” tras detenerse el tren. Sin embargo, fue en la segunda llamada cuando se confirmó que se trataba de un descarrilamiento, solicitando que se cortase el tráfico ferroviario debido a que su tren invadía la vía contigua.
Uno de los puntos más impactantes revelados por Puente es que el choque entre los vagones descarrilados del Iryo y un tren Alvia ocurrió en menos de nueve segundos. Esta información contrasta con informes iniciales que indicaban un intervalo mucho mayor. El ministro enfatizó que cuando el tren Iryo se detuvo, ya había ocurrido el impacto.
Puedes estar seguro de que las investigaciones están en marcha. Puente confirmó la existencia de “marcas” en los bogies de los cinco primeros vagones del Iryo, aunque estos no llegaron a descarrilar. Actualmente se está investigando si otros trenes habían presentado señales similares antes del accidente. La pregunta clave es qué causó estas marcas: si fue algún objeto en la vía o si había problemas estructurales.
A pesar de las insinuaciones por parte de algunos sindicatos sobre materiales ‘low cost’ utilizados en las vías, Puente descalificó tales afirmaciones como “barbaridades”. Aseguró que la vía había sido renovada recientemente y había pasado todas las pruebas necesarias para garantizar su seguridad.
A medida que avanzan las investigaciones, también se han levantado parte de los coches del Alvia siniestrado. Hasta ahora, se han confirmado 42 fallecidos, mientras que hay 43 denuncias por desaparición. El ministro concluyó diciendo: “Estamos muy cerca de cerrar la diferencia entre desaparecidos y cuerpos hallados”, lo cual ofrece un rayo de esperanza a las familias afectadas.


