Una misa para honrar a las víctimas
El próximo 6 de febrero, el Santuario del Rocío será el escenario de una emotiva Eucaristía en memoria de las víctimas del trágico accidente ferroviario ocurrido en Adamuz, Córdoba. La Hermandad Matriz de Almonte ha organizado este acto con el fin de rendir homenaje a quienes perdieron la vida y ofrecer consuelo a sus familias.
La ceremonia comenzará a las 18:00 horas, donde se espera la presencia no solo de los familiares de las víctimas, sino también de los heridos y aquellos que han trabajado incansablemente para mitigar los efectos del siniestro. Este encuentro religioso busca ser un espacio de reflexión y unidad en un momento tan doloroso para la comunidad.
La Hermandad Matriz no es la única que ha expresado su pesar por esta tragedia. Durante el pasado fin de semana, la Virgen del Rocío fue adornada con un crespón negro como símbolo del luto compartido. Este gesto se realizó durante una procesión extraordinaria que reunió a varias hermandades, incluyendo la de Gibraleón, localidad que lamenta profundamente la pérdida de dos residentes entre las 45 víctimas mortales.
La Diócesis de Huelva ha manifestado su agradecimiento por las numerosas muestras de apoyo institucional y eclesial recibidas en estos momentos difíciles. Se ha hecho un llamado a los fieles para que se unan en oración por el eterno descanso de los fallecidos y por el consuelo necesario para sus seres queridos.
No solo se llevará a cabo la misa en El Rocío; también está programada una misa funeral en la Catedral de Huelva para el próximo 29 de enero. Este evento contará con la presencia destacada del presidente de la Conferencia Episcopal Española, Luis Javier Argüello García, así como del presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, quien ya ha confirmado su asistencia.
Aparte del crespón negro que adorna al simpecado en Roma, este acto refleja cómo toda una comunidad se une ante el sufrimiento ajeno. La Hermandad Matriz continúa mostrando su compromiso con aquellos que han sido afectados por esta tragedia, reafirmando así los valores fundamentales que unen al pueblo rociero.


