Un gesto de esperanza en tiempos difíciles
La Semana Santa es un tiempo de tradición y celebración, y este año, esa alegría ha encontrado un nuevo hogar en el Hospital Universitario Juan Ramón Jiménez de Huelva. En una emotiva ceremonia, niños ingresados en la planta de Pediatría recibieron recortables cofrades que les permitirán conectar con las tradiciones culturales de su ciudad.
La entrega fue organizada por la Fundación Caja Rural del Sur, en colaboración con la cadena COPE y el Consejo de Hermandades y Cofradías de Huelva. Este año, los pequeños tuvieron el privilegio de recibir el recortable del paso de palio de Nuestra Señora de los Ángeles, una figura emblemática vinculada a la Hermandad de La Borriquita, conocida por ser la cofradía que más resuena entre los más jóvenes.
Los profesionales sanitarios del hospital subrayan que esta actividad no solo busca entretener a los niños, sino también ofrecerles un sentido terapéutico. Según explican, la hospitalización puede ser una experiencia abrumadora para los menores, interrumpiendo su rutina diaria. Por ello, actividades como estas ayudan a reducir el estrés y fomentan emociones positivas esenciales para su recuperación.
El evento contó con la presencia del director gerente del hospital, Manuel García de la Vega, así como representantes clave como María Luisa García Palacios (responsable cultural de la fundación), Ignacio González (director de COPE en Huelva) y Antonio González (presidente del Consejo). Juntos compartieron momentos entrañables con los pequeños mientras montaban sus recortables.
A través del juego y las manualidades, estos niños no solo se sumergen en las tradiciones locales; también crean recuerdos junto a sus familias y al personal sanitario. Montar el paso se convierte en una herramienta valiosa para evadirse momentáneamente del entorno hospitalario y disfrutar de un instante normalidad e ilusión justo antes del inicio oficial de las festividades.
A medida que se acerca el Domingo de Ramos, esta iniciativa reafirma el compromiso comunitario hacia aquellos que enfrentan momentos difíciles. La entrega simbólica no solo representa un acto benévolo; es un recordatorio palpable del poder curativo que tienen las tradiciones culturales en nuestras vidas.



