Un esfuerzo solidario en tiempos de crisis
Este viernes, un grupo de 11 voluntarios de Bomberos Unidos sin Fronteras (BUSF) partió hacia Ecuador con el objetivo de implementar un proyecto vital para la prevención de catástrofes naturales. La delegación, compuesta por ocho bomberos y tres sanitarios, se dirige a Portoviejo, en la provincia de Manabí, una región que ha sufrido severas inundaciones recientemente.
La iniciativa, titulada “Prevención para la reducción de la vulnerabilidad ante catástrofes naturales en Ecuador”, cuenta con el apoyo financiero de la Diputación de Huelva, así como fondos propios de BUSF y colaboración del Ayuntamiento de Calañas. Este esfuerzo busca fortalecer las capacidades locales para enfrentar emergencias, especialmente en un país que enfrenta desafíos significativos en cuanto a formación y equipamiento.
El equipo está compuesto por profesionales altamente capacitados: siete bomberos del Ayuntamiento de Huelva y uno del parque energético MOEVE, junto a tres sanitarios especializados. Todos ellos cuentan con una amplia experiencia en formación y proyectos humanitarios. En el acto de despedida, el presidente del Consorcio Bomberos Diputación de Huelva, José María Pérez, destacó la importancia del trabajo conjunto entre BUSF y las instituciones locales para ayudar a comunidades desfavorecidas.
Pilar Miranda, alcaldesa de Huelva, expresó su admiración por los bomberos que dedican parte de su tiempo libre a estas misiones solidarias. “Son ejemplos de solidaridad y profesionalidad”, afirmó Miranda, reconociendo el sacrificio personal que implica dejar sus vacaciones o días libres para ayudar a quienes más lo necesitan.
A medida que avanza esta misión humanitaria, se espera la llegada adicional de tres nuevos miembros procedentes de Madrid, Córdoba y Huelva. Estos voluntarios se unirán al equipo para llevar a cabo un proyecto paralelo enfocado en la potabilización del agua. Esta acción es crucial dado que muchas comunidades enfrentan dificultades severas para acceder a agua potable segura.
La intervención del equipo español coincide con las recientes inundaciones que han afectado gravemente a Ecuador. Antonio Nogales, presidente de BUSF, subrayó que este proyecto no solo busca apoyar a los voluntarios locales en la gestión inmediata del desastre sino también establecer relaciones institucionales más sólidas entre BUSF y sus socios iberoamericanos. El objetivo final es construir sociedades más resilientes frente a futuras emergencias.



