Un cambio en la percepción de la salud
En la última década, hemos visto un notable cambio en cómo entendemos la salud, y el auge de la fisioterapia es una clara muestra de ello. En Huelva, esta disciplina ha evolucionado de ser una solución temporal —tras lesiones o accidentes— a convertirse en parte integral de la rutina diaria para muchas personas, ya sea para prevenir dolencias, tratar problemas crónicos o simplemente para cuidarse.
En 2015, había aproximadamente 318 fisioterapeutas colegiados en la provincia. Actualmente, esa cifra se estima entre 460 y 480 profesionales, siguiendo una tendencia nacional que ha visto crecer esta profesión más de un 50 % en solo diez años, según datos del INE y el Consejo General de Colegios de Fisioterapeutas de España.
Este aumento también se refleja en el número de clínicas privadas: si en 2015 había alrededor de 100 clínicas, hoy ya superan las 150, con proyecciones que indican que seguirán creciendo en los próximos años. La creciente demanda, junto al envejecimiento poblacional y al auge del deporte recreativo, ha generado un “efecto dominó” en los servicios ofrecidos.
No solo ha aumentado el número de profesionales; también ha crecido el gasto que cada hogar destina a estos servicios. Según estimaciones basadas en precios medios por sesión (entre 40 y 60 euros), los hogares onubenses invierten actualmente entre 250 y 350 euros anuales en fisioterapia, según el Instituto Nacional de Estadística.
Dicha expansión responde a una mayor concienciación sobre la salud preventiva y al hecho de que las listas de espera en el sistema público han llevado a muchos pacientes a buscar alternativas privadas. Además, factores como el teletrabajo, el sedentarismo y las lesiones derivadas del deporte amateur han incrementado aún más la demanda.
A día de hoy, la fisioterapia ya no se asocia únicamente con procesos recuperativos; se ha consolidado como un pilar fundamental del bienestar. En Huelva, cada vez son más quienes deciden priorizar su cuidado personal…



