La batalla legal por el voto de los nacionalizados
En un giro inesperado en el panorama político español, Iustitia Europa y el partido Vox han solicitado al Tribunal Supremo que actúe con celeridad para asegurar que la suspensión cautelar del voto de los extranjeros nacionalizados bajo la polémica ‘ley de nietos’ se aplique en las próximas elecciones generales, programadas para el 29 de noviembre.
Ambas entidades han presentado escritos este lunes ante la Sala de lo Contencioso-Administrativo del alto tribunal, instando a que se tomen medidas concretas antes de que las inscripciones afectadas puedan influir en el proceso electoral. Iustitia Europa ha enfatizado la necesidad de tramitar su petición con carácter urgente, argumentando que es crucial para mantener la integridad del censo electoral.
El contexto se complica aún más dado que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha convocado elecciones para finales de noviembre. Según Iustitia Europa, el censo electoral relevante es aquel cerrado a 1 de agosto de 2026, justo antes de que se dictara la suspensión cautelar por parte del Supremo. Esto significa que podría haber personas en este censo cuyas inscripciones están sujetas a dicha suspensión.
Iustitia Europa ha solicitado al tribunal que determine qué inscripciones dentro del censo cerrado están afectadas por esta medida cautelar y cuáles quedan exentas. La organización argumenta que es vital aclarar estos puntos antes del inicio del proceso electoral.
Por su parte, Vox ha respaldado estas solicitudes, subrayando que el texto literal del auto del Supremo no deja lugar a dudas sobre su aplicación. La formación liderada por Santiago Abascal sostiene que algunas personas incorporadas al Censo Electoral de Residentes Ausentes (CERA) no han demostrado adecuadamente su derecho a votar debido a requisitos relacionados con su descendencia o exilio.
Vox ha exigido también una respuesta rápida por parte de la Junta Electoral Central (JEC), pidiendo un informe en un plazo máximo de 24 horas sobre las medidas adoptadas para garantizar el cumplimiento estricto del auto judicial. Además, solicitan un listado anonimizado con información sobre quienes tienen suspendido su derecho al voto.
El Tribunal Supremo tomó esta decisión cautelar como una medida necesaria para preservar la transparencia y confianza ciudadana en los resultados electorales ante un notable aumento en el número de votantes potenciales. La situación actual plantea interrogantes significativos sobre cómo se gestionará este incremento y qué implicaciones tendrá para las elecciones venideras.
A medida que se acerca la fecha límite para las elecciones generales, tanto Iustitia Europa como Vox continúan presionando para asegurar que sus preocupaciones sean atendidas adecuadamente. Este conflicto legal pone en evidencia las tensiones existentes alrededor de temas sensibles como la nacionalización y los derechos electorales en España.



