Un avance legislativo significativo
Este jueves, el Congreso de España ha dado luz verde a una proposición de ley que permitirá la concesión de la nacionalidad española a los saharauis nacidos durante la administración española del Sáhara Occidental y a sus descendientes. La iniciativa, impulsada por el partido Sumar, ha sido aprobada con el apoyo mayoritario del Gobierno y sus aliados, mientras que el Partido Popular (PP) y Unión del Pueblo Navarro (UPN) se han abstenido. Solo Vox ha votado en contra.
La ley establece que se concederá la nacionalidad por carta de naturaleza a aquellos saharauis nacidos antes del 29 de septiembre de 1977, independientemente de su situación legal en España. Para ello, los solicitantes podrán presentar diversos documentos como un DNI español caducado o certificados emitidos por Naciones Unidas relacionados con el referéndum sobre el Sáhara Occidental.
Los descendientes directos de quienes obtengan esta nacionalidad tendrán un plazo de cinco años para solicitarla también. Además, se modifica el Código Civil para permitir que los saharauis puedan acceder a la nacionalidad tras dos años de residencia legal en España. Las solicitudes serán gratuitas y podrán presentarse durante tres años tras la entrada en vigor de la ley.
A pesar del consenso general sobre la necesidad de otorgar derechos a los saharauis, el PP ha manifestado su preferencia por un enfoque basado en la residencia en lugar del sistema propuesto por carta de naturaleza. Vox ha criticado duramente esta medida, argumentando que representa un “regalo” injustificado.
Este avance legislativo se produce en un contexto delicado para las relaciones entre España y Marruecos. La reciente crisis migratoria que llevó a más de 70.000 personas a Ceuta ha generado tensiones adicionales, y Rabat ha expresado su oposición a esta nueva normativa al considerar que afecta sus reivindicaciones sobre el Sáhara Occidental.
Los defensores del proyecto han calificado esta ley como una forma necesaria de reparación histórica hacia un pueblo que ha sufrido durante décadas. Sin embargo, algunos grupos minoritarios consideran que aún queda mucho camino por recorrer para garantizar plenamente los derechos del pueblo saharaui.



