Un triunfo que trasciende fronteras
El atleta onubense Isaac Carmona, originario de Lepe, ha logrado un hito significativo al convertirse en campeón del mundo junto a la selección española en la prueba de relevo masculino 4×400 de la categoría M35. Este emocionante evento tuvo lugar en el Campeonato del Mundo de Atletismo Máster, celebrado en Daegu, Corea del Sur, entre el 22 de agosto y el 3 de septiembre de 2026.
Carmona formó parte de un equipo excepcional que incluyó a Udomsinachi Onyemachi Erete, Jon Bittor del Campo y Asier Lozano. Juntos, lograron detener el cronómetro en un impresionante tiempo de 3:24.34, superando a sus competidores más cercanos: Japón, que se llevó la plata con 3:25.34, y Australia, que se quedó con el bronce al marcar 3:25.39.
A pesar de competir inicialmente en la Final B, donde debían establecer una referencia sólida para las finales posteriores, los cuatro atletas demostraron una cohesión excepcional. Su tiempo no solo fue el mejor entre todas las series, sino que también reflejó una estrategia bien ejecutada donde cada entrega del testigo fue crucial para alcanzar este resultado.
Los integrantes del equipo español expresaron su orgullo por esta victoria colectiva: “Este oro pertenece a los cuatro. Cada posta y cada entrega fueron decisivas para construir el mejor tiempo del campeonato”, afirmaron. Este sentimiento resalta no solo su dedicación individual sino también la importancia del trabajo conjunto.
Cada uno de los relevistas asumió una responsabilidad vital dentro del equipo. La combinación de velocidad y experiencia permitió a España mantener un ritmo competitivo hasta el final, transformando lo que podría haber sido una ventaja mínima en un título mundial indiscutible. Isaac Carmona es miembro destacado de la A.D. Marathon de Madrid, mientras que sus compañeros están vinculados al Atlético Getxo.
Este triunfo no solo celebra a los atletas individuales; también pone en relieve la calidad y competitividad del atletismo máster español. La categoría M35 es conocida por reunir experiencia y madurez táctica, cualidades que fueron fundamentales para lograr este rendimiento sobresaliente cuando más se necesitaba.
No obstante, detrás de este logro hay meses enteros dedicados al entrenamiento riguroso y a la preparación meticulosa. La medalla dorada reconoce igualmente el apoyo incondicional recibido por parte de entrenadores, clubes deportivos, familias e incluso profesionales sanitarios que han estado presentes durante todo este proceso.



