Un adiós cargado de críticas
La reciente renuncia de Francisco José Díaz, ex portavoz de Vox en el Ayuntamiento de Cartaya, ha puesto al descubierto una profunda crisis dentro del partido en la provincia de Huelva. En una carta abierta publicada en sus redes sociales, Díaz no escatimó en detalles al señalar a la dirección provincial como responsable de su decisión, afirmando que «el partido está completamente roto».
Díaz criticó abiertamente a María López Zambrano, presidenta provincial desde 2023, acusándola de transformar Vox en un «aparato al servicio de intereses particulares». Según él, las decisiones tomadas por el Comité Ejecutivo Provincial (CEP) han estado marcadas por luchas internas y favoritismos que han perjudicado gravemente la cohesión del partido.
El ex portavoz no solo se refirió a su propia destitución como coordinador del partido en Cartaya, sino que también mencionó otros casos similares. Destacó las destituciones sin justificación lógica de varios portavoces locales, como Mari Carmen Muriel en Aljaraque y Fernando González en Valverde del Camino. Estas acciones han generado un clima de desconfianza y frustración entre los afiliados.
Díaz expresó su decepción por el rumbo que ha tomado Vox y lamentó que tras tres años de trabajo arduo, el partido haya llegado a un punto crítico. En su carta, hizo hincapié en la falta de apoyo hacia aquellos que intentaron colaborar con el diputado provincial Miguel Ángel Sánchez Cuéllar, quien también ha sido objeto de ataques internos.
A modo ilustrativo, Díaz compartió una experiencia reciente donde solo siete personas asistieron a una reunión convocada para afiliados y simpatizantes en Cartaya. Este hecho refleja la pérdida del respaldo local y el impacto negativo que las decisiones provinciales han tenido sobre las bases del partido.
A pesar de su deseo inicial por seguir contribuyendo al proyecto político que representa Vox, Díaz decidió dar un paso al lado tras meditarlo profundamente. Su salida no solo es un reflejo personal sino también un grito desesperado por cambios estructurales dentro del partido. «Me voy triste y decepcionado», concluyó.



