Un Llamado a la Acción
La situación de la Casita Blanca, un emblemático inmueble de Huelva, se ha convertido en un tema candente entre los concejales del Grupo Municipal VOX. Este edificio, que pertenece a la Universidad de Huelva y fue cedido al Ayuntamiento, se encuentra actualmente en un estado alarmante de abandono y deterioro.
Los concejales Wenceslao Font y María López realizaron una visita reciente al lugar para evaluar personalmente las condiciones del edificio. Durante su inspección, encontraron no solo una acumulación preocupante de suciedad, sino también la presencia de ratas y signos evidentes de ocupación ilegal. Font expresó su frustración al afirmar que “la Casita Blanca se está degradando delante de nuestros ojos mientras las administraciones dejan pasar el tiempo”.
A pesar de su potencial como centro comunitario, el futuro de la Casita Blanca ha sido incierto desde hace años. Originalmente, estaba destinado a ser utilizado por FEAFES como sede y centro terapéutico; sin embargo, los problemas derivados de la ocupación ilegal han impedido cualquier avance significativo en este proyecto. En sesiones anteriores del Pleno municipal, VOX ya había instado al Ayuntamiento a buscar soluciones efectivas para recuperar el inmueble.
La preocupación por el estado del edificio no es nueva. En mayo de 2024, tras recibir alertas sobre un incendio en las cercanías, Font visitó Huerto Paco y subrayó los peligros que conlleva el abandono del entorno. “No queremos volver dentro de uno o dos años y comprobar que ya no existe ninguna posibilidad de recuperarla”, advirtió.
Dada la gravedad del asunto, VOX ha hecho un llamado urgente al equipo gubernamental local para que actúe inmediatamente. La propuesta incluye garantizar tanto la seguridad como la salubridad del inmueble y colaborar con la Universidad para encontrar una solución definitiva que permita su recuperación.
“Lo siguiente será su ruina”, concluyó Font con tono alarmante. “Después no valdrán las lamentaciones ni decir que rehabilitar el edificio resulta demasiado caro. Hay que actuar ahora.” La comunidad onubense observa atentamente cómo se desarrolla esta situación crítica mientras espera respuestas efectivas por parte de sus líderes locales.



