Un tesoro del siglo XVI recuperado
La Diputación de Huelva ha dado a conocer el resultado de una significativa intervención en la imagen de San Roque, copatrón de la ciudad. Esta obra, que data de finales del siglo XVI y se atribuye al renombrado escultor Juan Bautista Vázquez el Viejo, ha sido objeto de un exhaustivo proceso de restauración que ha durado cinco meses. La presentación tuvo lugar en el Salón de Plenos, donde el presidente David Toscano destacó la importancia histórica y cultural que esta pieza representa para Huelva.
Con el paso del tiempo, la imagen había sufrido un notable deterioro. Toscano mencionó que su estado había sido motivo de preocupación desde hace años, especialmente tras una observación realizada por su amigo José Enrique Sánchez durante una visita a la Catedral. “Estamos hablando de una pieza que lleva siglos formando parte de nuestra historia”, afirmó Toscano, subrayando la responsabilidad que tiene la Diputación en preservar este patrimonio.
La restauradora Rocío Calvo lideró los trabajos, describiendo esta experiencia como “la restauración más importante” de su carrera. Durante el proceso se realizaron estudios detallados que revelaron no solo las características originales de la talla, sino también intervenciones previas realizadas en 1722. Se descubrieron numerosos elementos metálicos incrustados en la madera, lo cual contribuyó al deterioro estructural y estético.
El delegado diocesano para el Patrimonio Cultural del Obispado de Huelva, Juan Bautista, también estuvo presente y resaltó cómo esta imagen está intrínsecamente ligada a las raíces religiosas y culturales locales. La antigua ermita dedicada a San Roque fue uno de los primeros lugares sagrados en Huelva y se ubicaba cerca del actual convento e iglesia de La Merced.
Toscano enfatizó que esta restauración no solo implica recuperar una obra artística; es un acto simbólico que revive parte esencial de la memoria colectiva onubense. “Hoy recuperamos no solo una obra del siglo XVI, sino también un fragmento vital de nuestra identidad”, concluyó.
Tras ser exhibida temporalmente en la sede provincial, se espera que la imagen regrese pronto a su lugar habitual en la Catedral donde continuará siendo objeto de veneración pública. La intervención ha permitido no solo conservar su aspecto físico sino también revitalizar su significado espiritual dentro del contexto comunitario.



