Una creciente amenaza en las costas andaluzas
La Junta de Andalucía ha alzado la voz ante el Gobierno español, solicitando la reactivación urgente de la unidad de élite OCON-Sur de la Guardia Civil, especializada en combatir el narcotráfico. Esta unidad fue desmantelada hace cuatro años y su ausencia ha coincidido con un alarmante aumento en las actividades delictivas relacionadas con las mafias de drogas en diversas regiones de la comunidad.
El presidente andaluz, Juanma Moreno, ha expresado su profunda preocupación a través de una carta dirigida al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. En ella, Moreno destaca que Andalucía se ha convertido en un punto estratégico para múltiples clanes narcotraficantes. «No se trata solo de una comarca específica; todo el litoral y parte del interior son ahora objetivos claros para los narcotraficantes», señala.
La situación se agrava por el incremento de la violencia asociada a estas actividades criminales. Recientemente, varios asesinatos han conmocionado a la sociedad andaluza, incluyendo un tiroteo en Utrera que dejó un hombre muerto y otro incidente trágico en Isla Cristina que cobró tres vidas, entre ellas la de una mujer embarazada. Estos eventos han puesto de manifiesto el riesgo que enfrentan tanto los ciudadanos como los agentes encargados de mantener el orden público.
Moreno también subraya que esta escalada violenta no solo afecta a las fuerzas del orden, sino que tiene repercusiones directas sobre la seguridad ciudadana. «Hemos perdido vidas valiosas; nuestros agentes están expuestos sin los recursos necesarios para hacer frente a este desafío», lamenta. La desaparición del OCON-Sur es vista como un error crítico que ha facilitado el crecimiento descontrolado del narcotráfico.
Aparte del aspecto criminal, Moreno enfatiza que el problema del narcotráfico también tiene dimensiones sociales significativas. Las organizaciones criminales suelen reclutar entre las comunidades más vulnerables, lo cual requiere una respuesta integral por parte del Estado. «Es esencial contar con todos los medios posibles para combatir esta lacra social y proteger a nuestros jóvenes», concluye.



