Medioambiente

El lince ibérico se adapta a la escasez: un nuevo depredador en Doñana

El lince ibérico se ve obligado a cambiar su dieta debido a la escasez provocada por enfermedades y sequías extremas en Doñana.

Manuel de Vega 3 min de lectura
El lince ibérico se adapta a la escasez: un nuevo depredador en Doñana

Un cambio inesperado en la cadena alimentaria

En el Parque Nacional de Doñana, un fenómeno inusual está alterando las dinámicas ecológicas. El lince ibérico, conocido por su dieta basada principalmente en conejos, ha comenzado a depredar crías de milano negro, una especie que tradicionalmente no formaba parte de su alimentación habitual. Este comportamiento ha sido documentado en un estudio reciente realizado por la Estación Biológica de Doñana (EBD), del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), y publicado en la prestigiosa revista ‘Nature’.

El análisis abarcó 1.624 nidos de milano entre 1993 y 2023, revelando que casi el 50% de las crías han sido depredadas desde 2018. Fabrizio Sergio, investigador principal del estudio, aclara que este cambio no es caprichoso; responde a la escasez de presas habituales y a prolongados periodos de sequía. Hasta hace poco, los linces apenas depredaban el 1% de los nidos.

La disminución drástica en la población de conejos debido a una enfermedad infecciosa y las condiciones climáticas adversas han llevado al lince a buscar nuevas fuentes de alimento. Durante años, ambas especies coexistieron sin conflictos significativos; sin embargo, desde 2013, cuando comenzó el declive del conejo, los linces han intensificado su búsqueda alimentaria.

Los linces están mostrando una notable capacidad para adaptarse a estas nuevas circunstancias. Se ha observado que aquellos linces que encuentran restos de conejo cerca de los nidos son más propensos a atacar. Este comportamiento podría interpretarse como una estrategia para eliminar competidores por recursos limitados.

No solo afecta a linces y milanos; este nuevo conflicto tiene repercusiones más amplias en el ecosistema local. La disminución del milano negro ha beneficiado al mochuelo, un pequeño búho insectívoro que ahora encuentra menos competencia por alimento. Esto demuestra cómo las interacciones entre especies pueden desencadenar efectos en cascada dentro del ecosistema.

El estudio subraya cómo el cambio climático está alterando las interacciones entre especies y cómo estas transformaciones pueden tener consecuencias inesperadas. Los investigadores advierten sobre la necesidad urgente de abordar conjuntamente las múltiples amenazas que enfrentan los ecosistemas para mitigar sus impactos acumulativos.

Pese a estos cambios alarmantes, hay indicios positivos: tanto linces como milanos están mostrando resiliencia ante estas adversidades. Sin embargo, para asegurar su conservación es crucial restaurar las poblaciones de conejo y mantener un régimen hídrico adecuado en las marismas del Guadalquivir.

Manuel de Vega
Manuel de Vega

Nacido en el corazón de la Sierra de Aracena, Manuel de Vega lleva seis décadas respirando Huelva en cada palabra. Escritor costumbrista, cronista local y amant… Ver más

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