La petición del Ayuntamiento ante los daños en la línea costera
El Ayuntamiento de Almonte ha solicitado al Gobierno de España que declare una situación de emergencia en el litoral de Matalascañas, debido a los graves daños provocados por recientes temporales. La solicitud, firmada por el alcalde Francisco Bella, pide una intervención rápida para frenar el deterioro del paseo marítimo y la línea costera en Caño Guerrero, donde ya se observan hundimientos y tramos inestables a lo largo de más de un kilómetro.
Desde el consistorio advierten que la situación representa un peligro real para la seguridad de residentes, turistas e infraestructuras básicas. La erosión ha llegado incluso a afectar la red de saneamiento y la estación depuradora de aguas residuales, lo que podría ocasionar vertidos sin tratar y graves impactos ambientales y sanitarios en el entorno protegido de Doñana, declarado Parque Nacional y Reserva de la Biosfera.
Uno de los aspectos más críticos señalados es la pérdida masiva de arena en la playa durante los últimos años. El ayuntamiento señala que este fenómeno podría haberse evitado si se hubiera llevado a cabo el proyecto estatal aprobado en 2018 para aportar arena, aún pendiente desde entonces.
El alcalde Francisco Bella afirmó que el deterioro del litoral afecta tanto a la seguridad ciudadana como a la economía local y a la continuidad del turismo en Matalascañas. Por ello, insta al gobierno central a implementar medidas inmediatas y coordinadas para estabilizar el paseo marítimo y mantener activa esta zona vital.
En su escrito, el Ayuntamiento propone ocho acciones urgentes: declarar oficialmente la emergencia en el litoral; ejecutar sin demora el proyecto estatal para aportar arena; reparar rápidamente las zonas dañadas del paseo marítimo; activar los proyectos comprometidos desde 2018; proteger las redes sanitarias afectadas; contar con apoyo directo de las autoridades marítimas; realizar un estudio técnico integral con una solución definitiva; y declarar emergencia ambiental en Doñana debido al impacto potencial sobre este espacio natural tan importante.
Bella enfatiza que esta petición no tiene motivaciones políticas sino que responde a una obligación institucional: proteger vidas, garantizar integridad física y preservar un entorno natural tan sensible como Doñana.



