Los vecinos de Canela vuelven a sus hogares
Después de un día de incertidumbre, los aproximadamente 200 residentes del barrio de Canela, en Ayamonte, han podido regresar a sus viviendas tras ser desalojados debido al riesgo de una crecida del río Guadiana. Este desalojo se llevó a cabo el miércoles alrededor de las 14:00 horas, como medida preventiva ante la posibilidad de un aumento significativo en el caudal del río.
La decisión del desalojo fue impulsada por el desembalse coordinado entre las presas portuguesas y españolas, que se esperaba que incrementara el caudal del Guadiana hasta alcanzar los 4.000 metros cúbicos por segundo. Este fenómeno natural coincide con la pleamar prevista para esa tarde, lo que generó preocupación entre las autoridades locales.
El alcalde Alberto Fernández lideró una reunión del Cecopal para evaluar la situación y coordinar acciones. A pesar de que el nivel del río no llegó a desbordarse durante la primera pleamar, las autoridades mantuvieron un estado de alerta ante la posibilidad de nuevas crecidas. Se habilitó un punto de información en el Módulo Sociocultural de Canela para mantener informados a los vecinos sobre cualquier cambio en la situación.
Aparte del desalojo preventivo, se recomendó a los habitantes evitar actividades cercanas al río y retirar vehículos ubicados en garajes bajos o zonas vulnerables. Las autoridades también reforzaron el balizamiento en las orillas del Guadiana para garantizar la seguridad pública.
Aunque los vecinos han regresado a sus hogares, el Ayuntamiento ha advertido que esta noche habrá otra pleamar y se mantendrá vigilancia constante sobre el comportamiento del río. La comunidad está siendo instada a permanecer alerta ante posibles nuevas evacuaciones si las condiciones climáticas lo requieren.



