Una iniciativa pionera para la educación ambiental
La empresa Giahsa ha dado un paso significativo hacia la sostenibilidad al iniciar un programa innovador que busca transformar la educación ambiental en los colegios de su área de influencia. En colaboración con Ecoembes, se han distribuido 800 papeleras diseñadas específicamente para la recogida selectiva de envases y papel-cartón, marcando un hito en el compromiso de la entidad con el medio ambiente.
El director ejecutivo de Giahsa, Santiago Ponce, subrayó la importancia de involucrar a los estudiantes en prácticas responsables desde una edad temprana. “Los centros educativos son fundamentales para inculcar valores de sostenibilidad. Cuando los niños adoptan estos hábitos, se convierten en agentes de cambio dentro de sus familias”, afirmó Ponce durante el lanzamiento del programa.
Aprovechando el impulso que ha tenido esta acción inicial, Giahsa también ha decidido expandir su campaña ‘Orgánica y marrón, la mejor combinación’. Además de las papeleras, se distribuirán 1.000 cubos aireados para recoger materia orgánica en las aulas y más de 50 contenedores destinados a los comedores escolares. Esta estrategia no solo proporciona herramientas físicas para el reciclaje, sino que también incluye actividades educativas sobre compostaje.
La respuesta por parte del sector educativo ha sido abrumadora; más del 60% de los 91 centros contactados han mostrado interés en participar en esta iniciativa. Este notable nivel de adhesión refleja un compromiso colectivo hacia una cultura ambiental más responsable entre las nuevas generaciones.
No solo se limita a las escuelas; Giahsa está implementando un plan integral para facilitar la recogida orgánica en toda su área operativa. Esto incluye la distribución de más de 50.000 cubos aireados, destinados a hogares y comercios como bares y restaurantes, lo que permitirá una separación efectiva desde el origen.
A través de estas acciones, Giahsa avanza hacia un modelo sostenible que no solo busca reducir residuos orgánicos enviados a vertederos, sino también fomentar una economía circular que beneficie tanto al medio ambiente como a la comunidad local. Con cada paso dado, se acerca más a cumplir sus objetivos ambientales y educar a futuras generaciones sobre la importancia del reciclaje y el cuidado del planeta.



