Un regreso esperado
La Virgen del Rocío, conocida cariñosamente como la Blanca Paloma, ha llegado a Almonte en un evento que ha reunido a miles de devotos. Este traslado, que se celebra cada siete años, comenzó el día anterior con el tradicional salto de la reja, marcando el inicio de la Venida de la Virgen del Rocío 2026.
A las 15:27 horas, los almonteños dieron inicio a esta jornada histórica. La Virgen emprendió un recorrido de aproximadamente 15,7 kilómetros, acompañada por una multitud de fieles que caminaron junto a ella durante toda la noche. El ambiente estuvo cargado de emoción, con rezos y cánticos que resonaban en cada paso.
Uno de los momentos más significativos fue su llegada al Camino del Chaparral, donde miles de personas esperaban ansiosas para rendir homenaje a la imagen sagrada. Este punto se ha convertido en un símbolo del fervor rociero, donde la devoción se siente intensamente.
A pesar de que la mañana estuvo marcada por la lluvia, esto no detuvo a los fieles. Con paraguas en mano y corazones llenos de alegría, continuaron acompañando a la Virgen por las calles de Almonte. La lluvia añadió un matiz especial al evento, convirtiendo cada paso en una experiencia aún más significativa.
Poco antes de las 10:00 horas, la Virgen hizo su entrada triunfal en la Parroquia de Nuestra Señora de la Asunción. Este momento culminó un traslado lleno de fervor y devoción, reafirmando el profundo vínculo entre los almonteños y su Patrona.



