Una pérdida irreparable para el flamenco
Este miércoles, el mundo del flamenco se viste de luto tras la muerte de José Domínguez Muñoz, conocido artísticamente como ‘El Cabrero’. A los 81 años, este icónico cantaor sevillano dejó un vacío inmenso en la cultura andaluza, tal como lo confirmó su hijo, El Crespo Zapata, a través de un emotivo mensaje en redes sociales.
La noticia de su fallecimiento ha resonado especialmente en localidades con una rica tradición flamenca, como Alosno, donde El Cabrero mantenía una conexión profunda gracias a su admiración por los estilos locales. El Ayuntamiento de Alosno no tardó en expresar su pesar mediante un comunicado: “Hoy el flamenco y nuestro fandango se visten de luto. Se ha ido José Domínguez ‘El Cabrero’”, señalaron.
A lo largo de su carrera, El Cabrero se destacó por su capacidad para interpretar diversos estilos alosneros, convirtiéndose en un referente del cante andaluz. Su última actuación tuvo lugar en Alosno durante el Certamen Nacional de Fandangos Paco Toronjo, donde dejó una huella imborrable entre sus seguidores. “Con el cartel de su última actuación en nuestro pueblo, despedimos a esta inigualable figura del cante”, añadieron desde el Consistorio.
A partir de este miércoles, la capilla ardiente estará instalada en el Teatro Municipal de Aznalcóllar, donde amigos y admiradores podrán rendir homenaje al artista entre las 15:00 y las 22:00 horas. La comunidad flamenca se prepara para recordar no solo al cantaor, sino también a la persona carismática que supo conectar con varias generaciones.
A lo largo de su trayectoria, El Cabrero dejó una profunda huella que perdurará en la memoria colectiva del flamenco. Con un estilo inconfundible y una personalidad arrolladora, se convirtió en uno de los artistas más reconocidos y queridos dentro del panorama musical español. Su influencia seguirá viva entre aquellos que aman el arte del cante.



