Una velada llena de sorpresas en el Carnaval
La noche del 31 de enero se convirtió en un espectáculo vibrante durante la quinta jornada de preliminares del Carnaval Colombino 2026. Con un cartel que reunió a agrupaciones de Huelva y localidades cercanas, como Ayamonte, el evento prometió una mezcla única de humor, crítica social y poesía.
La primera agrupación en subir al escenario fue la comparsa La Hirundina, originaria de Calañas. Con un nombre que evoca libertad y conexión con la naturaleza, esta comparsa cautivó al público desde el primer momento. Los asistentes, fieles seguidores del grupo, llenaron las butacas para disfrutar de una propuesta artística que combina música y letras profundas.
A continuación, la murga Los del Ave: una chirigota a destiempo, proveniente de Huelva capital, hizo su debut en el concurso. Con un título que ya anticipaba risas, los nuevos integrantes Josema Vélez y Emilio Gutiérrez ofrecieron una actuación cargada de ironía y surrealismo. Su humor crítico resonó entre los espectadores, quienes no pudieron evitar reír ante sus ocurrencias.
La comparsa Los Vago, liderada por Juan Cayuela, continuó la velada con su característico estilo musical. Con una afinación impecable y letras que invitan a la reflexión, esta agrupación demostró por qué es considerada una de las favoritas del público. Su presentación fue un deleite para los amantes del carnaval que buscan algo más allá del mero entretenimiento.
No podía faltar otra representación ayamontina: la murga Que no nos falte de Ná!. Esta agrupación trajo consigo su habitual energía desbordante y sentido del humor afilado. Sus actuaciones son conocidas por ser dinámicas y entretenidas, lo que garantizó risas continuas entre los asistentes.
Cerrando la noche estuvo la esperada comparsa Desierto, dirigida por Raúl Barneto. Este grupo onubense se destacó por su puesta en escena innovadora y letras cargadas de simbolismo que dejaron a todos reflexionando sobre temas profundos. Finalmente, la murga Los Homo Onubensis y la Homa que nos parió, perteneciente a la Peña Colombina, cerró el evento con broche dorado. Su título intrigante dejó al público ansioso por descubrir qué sorpresas traían consigo.
A medida que avanza el concurso, queda claro que el Carnaval Colombino no solo es un espacio para celebrar; también es una plataforma donde se combinan arte e ingenio para abordar cuestiones sociales relevantes a través del humor y la música. La comunidad onubense sigue demostrando su pasión por esta tradición cultural única.



