Un hallazgo inesperado
Las obras de mejora en la Parroquia de San Cristóbal Mártir, ubicadas en Burguillos, han tomado un giro inesperado tras el descubrimiento de restos humanos. Este evento, que ocurrió el pasado 31 de julio, ha llevado a la paralización inmediata de los trabajos que se habían iniciado a principios de mes.
El arquitecto encargado del proyecto se presentó en el lugar para realizar una inspección ocular, lo que resultó en la activación del protocolo correspondiente ante la aparición de estos restos. Las autoridades pertinentes, incluyendo el Arzobispado de Sevilla y el Ayuntamiento local, han sido notificadas sobre esta situación extraordinaria.
A pesar de los rumores sobre un posible túnel subterráneo y otros hallazgos previos, la parroquia ha aclarado que no contaba con información oficial sobre los restos encontrados. Algunos ancianos del lugar mencionaron recuerdos vagos sobre un túnel y otros incidentes ocurridos durante las reformas realizadas en los años 70. Sin embargo, estas afirmaciones no han sido corroboradas por evidencia concreta.
La intención original era reabrir el templo para las festividades en honor a Nuestra Señora del Rosario Coronada alrededor del 18 de septiembre. Sin embargo, este nuevo desarrollo ha puesto en jaque esos planes. La autoridad eclesiástica local ha expresado su preocupación por la falta de información previa al inicio de las obras y ha señalado que si se hubiera tenido conocimiento sobre estos restos antes, se podría haber evitado esta situación crítica.
A medida que avanza este proceso, se espera que técnicos especializados del Arzobispado informen al consejo parroquial sobre cómo proceder con la intervención necesaria. La comunidad ha sido llamada a mostrar comprensión ante esta situación imprevista y delicada.



