Un rescate que pudo ser una tragedia
En la madrugada del 28 de marzo, un grupo de tres jóvenes vivió una experiencia aterradora en el espigón de La Antilla, ubicado en el municipio de Lepe. A las 00:20 horas, las autoridades recibieron un aviso urgente que alertaba sobre su situación crítica: estaban atrapados debido a la rápida subida de la marea.
El dispositivo de rescate se activó inmediatamente tras la llamada al 112. Equipos de Salvamento Marítimo, junto con la Policía Local de Lepe y miembros de Cruz Roja, se movilizaron para llevar a cabo las labores necesarias. La coordinación entre estos organismos fue clave para garantizar la seguridad y el bienestar de los jóvenes.
Los jóvenes se encontraban en un punto elevado del espigón cuando fueron sorprendidos por la pleamar. La oscuridad y el aumento del nivel del agua les impidieron regresar a tierra firme. Este incidente resalta cómo un momento de exceso de confianza puede llevar a situaciones peligrosas, especialmente en entornos costeros donde las condiciones pueden cambiar drásticamente.
Afortunadamente, tras ser rescatados, los tres jóvenes no presentaron heridas graves; sin embargo, mostraron signos leves de hipotermia, consecuencia natural tras haber estado expuestos al frío durante un tiempo prolongado. Los servicios sanitarios evaluaron su estado y determinaron que no era necesario su traslado a un centro médico.
Este incidente pone nuevamente sobre la mesa la importancia vital de extremar precauciones en zonas costeras, especialmente durante horarios nocturnos y cuando hay riesgo por cambios en las mareas. Las autoridades locales han hecho un llamado a la ciudadanía para que mantenga siempre una actitud cautelosa ante estas circunstancias.



