Un análisis exhaustivo de los peritos judiciales
La reciente investigación sobre el siniestro ferroviario ocurrido en Adamuz, que dejó un trágico saldo de 46 fallecidos y más de 120 heridos el pasado 18 de enero, ha puesto al descubierto serios defectos en la infraestructura del ferrocarril. Los tres peritos designados por el Tribunal de Instancia de Montoro han presentado un informe que señala un defecto de nivelación detectado en octubre de 2025 como posible causa del accidente.
Según los expertos, un ‘bache’ de 6,4 mm en el carril derecho de la vía 1, donde circulaba el tren Iryo, pudo haber contribuido a la rotura del riel. Este defecto provocó que cuando una rueda caía en el bache, el eje se inclinara hacia ese lado y al recuperar su posición original, golpeara contra el carril izquierdo. Este fenómeno ha sido descrito como un ‘efecto balancín’, lo que indica una interacción constante entre ambos carriles debido a la rigidez de los ejes del tren.
Los peritos advierten que esta interacción puede amplificar el daño por fatiga, afectando especialmente a las soldaduras aluminotérmicas que son consideradas las partes más vulnerables dentro de la estructura ferroviaria. Si existieran microdefectos invisibles en el carril izquierdo, las cargas dinámicas generadas por el descenso del otro carril podrían acelerar la propagación de microgrietas hasta provocar fracturas significativas.
A pesar de que menos de un año antes del accidente se declararon aptas todas las soldaduras del sector afectado, los investigadores no pueden ofrecer un diagnóstico claro sobre por qué ocurrió este ‘fallo catastrófico total’. La fiabilidad limitada de las técnicas utilizadas para detectar fisuras internas también ha sido mencionada como un factor crítico; aunque estas técnicas tienen una efectividad del 95% para fisuras medianas, su precisión disminuye con defectos más pequeños.
En relación con los vagones involucrados en el accidente y su traslado a la base de mantenimiento en La Sagra (Toledo), los peritos han indicado que no hay impedimentos para realizar verificaciones previas. Sin embargo, enfatizan la necesidad de llevar a cabo una inspección visual antes del traslado para asegurar que todos los componentes sean revisados adecuadamente.
A medida que avanza esta investigación crucial, queda claro que se deben tomar medidas inmediatas para mejorar la seguridad ferroviaria y evitar futuras tragedias. La recopilación y análisis detallado de datos será fundamental para entender completamente lo sucedido y garantizar que tales incidentes no se repitan.



