Un incendio forestal descontrolado en Huelva
El incendio forestal que comenzó el pasado lunes en Villanueva de los Castillejos ha alcanzado dimensiones alarmantes, con más de 5.000 hectáreas afectadas. Los equipos de emergencia continúan trabajando arduamente para controlar la situación, que ha sido calificada como «muy compleja» por las autoridades locales.
El consejero en funciones de Sanidad, Presidencia y Emergencias de la Junta de Andalucía, Antonio Sanz, ha informado sobre la evolución del incendio durante una reunión del Comité de Operaciones. A pesar del tamaño del fuego, Sanz destacó que las acciones implementadas están dando resultados positivos, permitiendo a los equipos mantener un control más efectivo sobre el avance del fuego.
A medida que se desarrollan las labores de extinción, se han incorporado nuevos recursos al operativo. Un hidroavión FOCA se suma a los ya existentes, elevando a tres el número total de aeronaves dedicadas a combatir este siniestro. En total, más de 411 efectivos, incluyendo personal del Plan Infoca y la Unidad Militar de Emergencias (UME), están involucrados en esta operación.
Afortunadamente, las condiciones meteorológicas parecen estar cambiando a favor de los equipos encargados de extinguir el fuego. Se prevé que un cambio en la dirección del viento no ocurra hasta más tarde en el día, lo cual podría ofrecer una «nueva ventana de oportunidad» para continuar con la estrategia actual sin interrupciones significativas.
A pesar del optimismo moderado por parte del consejero Sanz, persisten preocupaciones sobre reactivaciones puntuales dentro del perímetro afectado. Las zonas activas son cada vez menos numerosas; sin embargo, es crucial mantener una vigilancia constante debido al potencial riesgo que representa cualquier cambio inesperado en las condiciones climáticas.
La estrategia operativa ha sido reorganizada para adaptarse a las características específicas del incendio. En lugar de dividirse entre flancos derecho e izquierdo como es habitual, ahora se trabaja por sectores según el comportamiento previsto del fuego. Esto incluye un enfoque especial en el flanco sur donde se concentran esfuerzos para sofocar reactivaciones y prevenir nuevos focos.
Uno de los puntos críticos es la zona situada más allá del río Odiel, donde se emplea maquinaria pesada como bulldozers junto con intensas intervenciones aéreas para contener el avance del fuego. Esta división geográfica complica aún más la situación al tratarse prácticamente como dos incendios distintos.



