Un llamado urgente a la acción
La situación de los asentamientos de migrantes en Huelva ha alcanzado un punto crítico tras el trágico fallecimiento de un trabajador maliense, de 36 años, en un incendio ocurrido en la madrugada del martes en Lucena del Puerto. Este suceso ha llevado a Izquierda Unida (IU) a lanzar una «ofensiva institucional» para exigir respuestas y soluciones efectivas ante lo que consideran una crisis humanitaria prolongada.
Marcos Toti, coordinador provincial de IU Huelva, expresó sus condolencias a los familiares y amigos de la víctima, al tiempo que mostró su apoyo a las personas afectadas por el siniestro. «Lo ocurrido no puede ser visto como un hecho aislado; es el resultado más dramático de una situación insostenible que ha sido ignorada durante décadas», afirmó Toti.
Como parte de su estrategia, IU planea llevar esta problemática al Congreso de los Diputados, al Parlamento andaluz y al Parlamento Europeo. Además, se presentará una denuncia ante la Fiscalía para investigar las posibles responsabilidades por la falta de acciones concretas frente a esta realidad. «No vamos a permitir que esta muerte quede olvidada entre promesas incumplidas», advirtió Toti.
La formación política también ha instado al Grupo Parlamentario Plurinacional Sumar a interpelar al Gobierno central sobre las medidas adoptadas para abordar la crisis habitacional que enfrentan miles de trabajadores migrantes. En paralelo, han solicitado explicaciones sobre el Plan EASEN y por qué los esfuerzos previos no han logrado mejorar las condiciones de vida en estos asentamientos.
Aparte del pronunciamiento de IU, Antonio Maíllo, portavoz del grupo parlamentario Por Andalucía, también se manifestó sobre el incidente. A través de redes sociales, destacó que «la indiferencia institucional también mata» y subrayó que es inaceptable que quienes sostienen la economía agrícola vivan en condiciones tan precarias. La Junta debe actuar con urgencia para evitar más tragedias como esta.
Toti enfatizó que cada nuevo incidente pone en evidencia el fracaso colectivo tanto del gobierno como de la sociedad onubense. Las víctimas suelen reconstruir sus hogares improvisados con materiales precarios tras cada tragedia sin recibir alternativas habitacionales dignas. La erradicación del chabolismo requiere una estrategia integral que contemple alojamiento adecuado y acceso a servicios básicos.



