Una movilización histórica en el horizonte
El Sindicato de Inquilinas de Madrid ha dado un paso decisivo al anunciar su intención de convocar una huelga general por el derecho a la vivienda durante el mes de noviembre. La portavoz del sindicato, Alicia del Río, ha declarado que esta acción es necesaria para hacer frente a la crisis habitacional que afecta a miles de ciudadanos.
«Esta lucha no va a esperar a ningún calendario electoral», afirmó Del Río, enfatizando que la huelga es una herramienta fundamental para garantizar que las demandas del pueblo sean escuchadas. La convocatoria se produce en un momento crítico, justo después del anuncio del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, sobre la disolución de las cortes y el adelanto electoral.
Alicia del Río ha criticado abiertamente el papel de los diputados en las Cortes, acusándolos de estar «secuestrados por el rentismo» y legislar en favor de los intereses de propietarios y fondos de inversión. En este contexto, instó a los partidos políticos a comprometerse con medidas concretas relacionadas con la vivienda durante sus campañas electorales.
Las demandas del movimiento incluyen contratos indefinidos de alquiler, una reducción drástica en los precios y la expropiación de propiedades pertenecientes a fondos buitre. Estas reivindicaciones han resonado no solo en Madrid, sino también en más de medio centenar de ciudades españolas.
En relación con la acampada por la vivienda que se lleva a cabo en Madrid, Del Río aseguró que no hay planes para finalizarla pronto. Esta protesta se ha convertido en un espacio clave para organizar al movimiento y mantener viva la presión sobre los políticos. «La soberanía de la acampada está en su Asamblea General», subrayó.
Alicia del Río también hizo hincapié en que su organización no se dejará arrastrar por dinámicas electoralistas. «Nosotras tenemos una agenda propia vinculada al movimiento por la vivienda», declaró, reafirmando su compromiso con las movilizaciones independientemente del resultado electoral.
A medida que se acercan las elecciones, Del Río sostiene que el debate político estará marcado por lo que exijan quienes lideran estas luchas desde las calles. «Hemos demostrado que el pueblo tiene más poder que cualquier partido o rentista», concluyó.



