Un legado imborrable en la Asociación de Mujeres Mayores
La Asociación de Mujeres Mayores «La Paz», ubicada en Gibraleón, se encuentra de luto tras el fallecimiento de su fundadora y primera presidenta, Rosa Rodríguez García. Su partida ha dejado un vacío profundo en el corazón de quienes tuvieron el privilegio de conocerla y compartir con ella momentos significativos.
A través de un emotivo comunicado, la asociación ha expresado su dolor y ha querido rendir homenaje a una mujer que fue más que una líder; fue un faro de esperanza y valentía. Rosa no solo fundó la asociación, sino que también fue fundamental para crear un espacio donde muchas mujeres pudieran salir de sus hogares, compartir sus historias y encontrar apoyo mutuo.
Bajo su liderazgo, la asociación se transformó en un refugio donde las integrantes forjaron amistades duraderas. Las actividades organizadas por Rosa promovieron no solo el bienestar emocional, sino también el fortalecimiento del tejido social entre las mujeres mayores. La comunidad recuerda con cariño su alegría contagiosa y su capacidad para unir a las personas.
Las socias han destacado la huella indeleble que deja Rosa en cada rincón del colectivo. Su compromiso inquebrantable con el empoderamiento femenino ha inspirado a generaciones enteras. En palabras del comunicado: «Su recuerdo seguirá vivo entre nosotras mientras continuamos este proyecto que ella ayudó a levantar».
A medida que la Asociación «La Paz» avanza hacia el futuro, sus integrantes se comprometen a honrar la memoria de Rosa Rodríguez García al continuar trabajando por los valores que ella defendió: solidaridad, amistad y apoyo mutuo. La comunidad local se une en este momento difícil para recordar no solo lo que Rosa hizo por ellas, sino también lo que representa como símbolo del empoderamiento femenino en Gibraleón.



