Más de 700 voces exigen cambios en el sector de cuidados
Este 7 de octubre, más de 700 personas se congregaron en las calles de Huelva para conmemorar el Día Mundial del Trabajo Decente, un evento que ha puesto de relieve la crítica situación laboral que enfrentan los trabajadores y trabajadoras del sector de la atención a domicilio y la dependencia. La manifestación, organizada por CCOO y UGT, busca visibilizar las carencias que afectan a un sector esencial para el bienestar de las personas mayores y dependientes.
Las organizaciones sindicales han hecho un llamado a la Junta de Andalucía, instando a un compromiso real con el sistema de cuidados. Las demandas incluyen incrementar los recursos destinados a la dependencia, mejorar las condiciones laborales y reforzar las plantillas. Julia Perea, secretaria general de CCOO Huelva, enfatizó que “cuidar a quienes cuidan debe ser una prioridad”, subrayando que no es posible garantizar una atención adecuada si los cuidadores trabajan bajo condiciones precarias.
Perea destacó ejemplos alarmantes sobre la carga laboral que enfrentan los auxiliares: “Una auxiliar puede tener solo seis minutos para atender a una persona mayor”, lo cual considera “totalmente inasumible”. Además, criticó la disparidad entre el costo del servicio y lo que realmente perciben las trabajadoras: “La Junta dice que ha aumentado el precio hora a 18 euros, pero ellas solo reciben 9 euros”. Esta situación refleja una profunda injusticia social dentro del sector.
Marisa Fernández, secretaria general de Servicios Públicos de UGT Huelva, también se pronunció durante la manifestación. Resaltó que el sector de la dependencia es uno de los pilares fundamentales del Estado del bienestar y advirtió sobre su precarización continua. Fernández argumentó que no basta con aumentar presupuestos; es crucial atender también las necesidades laborales de quienes hacen posible esta ley cada día.
Aparte de salarios bajos, UGT denunció problemas relacionados con horarios irregulares que dificultan enormemente la conciliación laboral y familiar. Muchas trabajadoras deben desplazarse entre domicilios para prestar servicios breves o trabajar solo unas horas al día, lo cual complica su vida personal. “No podemos hablar de trabajo decente mientras quienes cuidan tienen condiciones laborales tan desfavorables”, afirmó Fernández.
Tanto CCOO como UGT han hecho hincapié en la necesidad urgente de actualizar normativas obsoletas y asegurar condiciones dignas para todos los trabajadores del sector. En este contexto crítico, ambas organizaciones han solicitado a las administraciones públicas incorporar criterios laborales sólidos en sus procesos contractuales para garantizar empleo digno.
En conclusión, este Día Mundial del Trabajo Decente ha sido más que una celebración; ha sido un grito colectivo por justicia social en uno de los sectores más vulnerables pero esenciales para nuestra sociedad. Las voces reunidas hoy son testimonio del deseo compartido por construir un futuro donde cuidar sea sinónimo de dignidad.



