Un encuentro que trasciende fronteras
El pasado 6 de diciembre, la Aldea de El Rocío se convirtió en el epicentro del motociclismo solidario al acoger la XXXVI edición del Memorial MotoRocío. Este evento anual reunió a más de 2.000 moteros, familiares y amigos, quienes llegaron desde diversas partes de España y Portugal para rendir homenaje a las víctimas de accidentes de tráfico.
Bajo el lema “Gloria a los Héroes de la Carretera”, los asistentes disfrutaron de una jornada marcada por un ambiente festivo, caracterizado por el sonido inconfundible de las motocicletas y música rock y blues que evocaba los años 70. La Plaza Mayor, ubicada en la zona de El Eucaliptal, fue el punto neurálgico donde comenzó esta emotiva celebración a partir de las 18:00 horas.
La Asociación Amigos de MotoRocío Memorial, encargada del evento, demostró su capacidad organizativa con una infraestructura logística bien planificada. Desde su sede en Huelva capital, se dispuso una zona para inscripciones, exposición del cartel oficial y un centro floral para ofrendas. Los participantes fueron recibidos con refrescos en un ambiente que muchos describieron como una auténtica “hermandad motera”.
Uno de los momentos más destacados fue la llegada del MotoClube Faro (MCF) junto a otros motoclubes portugueses, quienes aportaron un toque especial al evento con su despliegue gastronómico para más de 100 personas. La jornada culminó con una conmovedora ceremonia en la Ermita de Nuestra Señora del Rocío, donde se llevó a cabo una ofrenda floral y una celebración religiosa presidida por el sacerdote Francisco Martín Sirgo, conocido como el Padre Kico.
Durante este acto solemne, se pronunciaron los nombres de aquellos compañeros fallecidos en carretera. Este momento estuvo cargado de emoción y respeto entre todos los presentes. La ceremonia concluyó con la interpretación de la Salve Rociera por un coro llegado desde Madrid y el encendido simbólico de una vela promesa.
A través de sus 36 ediciones ininterrumpidas desde 1990, el Memorial MotoRocío ha reafirmado su compromiso con la seguridad vial y ha mantenido viva la memoria colectiva sobre las víctimas. Este año contó con el apoyo del Ayuntamiento de Almonte y otras instituciones locales que colaboran activamente para promover esta causa tan importante.



