Una voz que resonará en la lucha por los derechos
Mari Carmen Abascal, una mujer de 87 años, ha fallecido en el hospital Gregorio Marañón de Madrid, dejando un vacío en el movimiento por la defensa del derecho a la vivienda. Su historia se convirtió en un símbolo de resistencia tras ser desahuciada de su hogar en Retiro, donde había vivido durante más de siete décadas.
El pasado 23 de septiembre, Mari Carmen fue desalojada de su vivienda en la calle Alcalde Sainz de Baranda. Este acto provocó una ola de protestas por parte de activistas y miembros del Sindicato de Inquilinas, quienes se manifestaron enérgicamente contra lo que consideraron una injusticia. La situación se tornó crítica cuando Mari Carmen fue trasladada al hospital debido a su delicado estado de salud.
La noticia de su fallecimiento ha generado un profundo impacto entre sus seguidores y compañeros activistas. En la acampada instalada en la Puerta del Sol, donde muchos han encontrado refugio y apoyo tras ser desalojados, se vivieron momentos intensos. Gritos como ‘No son muertes, son asesinatos’ resonaron entre los presentes mientras guardaban un minuto de silencio para honrar su memoria.
A pesar del dolor por su partida, el Sindicato de Inquilinas ha prometido seguir adelante con el legado que dejó Mari Carmen. En un comunicado emotivo, expresaron: ‘Nos quedamos con el ejemplo de lucha y el legado que ha dejado Mari Carmen. Luchad, seguid luchando por lo que es vuestro’. Estas palabras reflejan no solo el espíritu indomable de Mari Carmen sino también el compromiso inquebrantable del movimiento por los derechos habitacionales.
Mari Carmen Abascal no solo será recordada como una víctima del sistema; su vida representa una batalla constante contra las injusticias sociales relacionadas con la vivienda. Su historia inspira a nuevas generaciones a levantarse y exigir sus derechos ante situaciones adversas. A medida que sus compañeros continúan luchando por lo que ella defendió hasta el final, queda claro que su legado perdurará mucho más allá de su tiempo.



