Un fallo contundente del TSJA
El Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) ha ratificado la condena de tres años de prisión impuesta a un hombre por agredir sexualmente a una menor de 13 años en la provincia de Huelva. Este veredicto se produce tras desestimar el recurso presentado por la defensa, que intentó cuestionar la decisión anterior de la Audiencia Provincial.
Los hechos ocurrieron en julio de 2020, cuando el acusado, que conocía a la víctima, aprovechó un momento en el que ambos estaban solos para llevarla a un lugar apartado. Allí se produjo la agresión sexual con penetración, un delito grave que ha sido objeto de una exhaustiva investigación judicial.
La sentencia destaca que el testimonio de la menor fue considerado creíble y coherente. Según los magistrados, su relato fue persistente y respaldado por diversas pruebas presentadas durante el juicio. Entre estas pruebas se incluyen informes psicológicos, lesiones compatibles con lo denunciado y testimonios adicionales que corroboraron su versión.
A pesar de las alegaciones presentadas por la defensa sobre falta de pruebas y cuestionamientos a la valoración realizada por los jueces anteriores, el TSJA ha rechazado estos argumentos. Los magistrados han afirmado que no se vulneró el derecho a la presunción de inocencia del acusado y han confirmado que existió penetración vaginal, sustentándose en las pruebas médicas y en el testimonio directo de la víctima.
Aparte de los tres años tras las rejas, el tribunal ha impuesto al condenado cinco años de libertad vigilada tras cumplir su pena. Además, tiene prohibido acercarse o comunicarse con la víctima durante este tiempo. Como parte del fallo judicial, también deberá indemnizarla con 10.000 euros por daños morales sufridos debido al ataque.
Aunque esta resolución es firme dentro del ámbito andaluz, aún existe la posibilidad de recurrir ante el Tribunal Supremo. Esto podría abrir nuevas vías legales para ambas partes involucradas en este caso tan delicado.



