Una pérdida que deja huella en la comunidad
La localidad de Gibraleón se encuentra sumida en el luto tras el fallecimiento de D. Juan Limón Gómez, un querido miembro de la Hermandad del Cristo de la Sangre. Este jueves, la hermandad emitió un comunicado donde expresaron su profundo pesar por la partida de una figura tan apreciada, no solo dentro de sus filas, sino también entre los habitantes del pueblo.
Juan Limón no solo era conocido por su dedicación a la hermandad; también era el esposo de Dña. Francisca Rodríguez Muñoz, camarista honoraria, y padre de Dña. Carmen María Limón, quien desempeñaba funciones como vestidora, así como del capataz del paso de palio, D. Juan Limón. Esta familia ha estado profundamente arraigada en las tradiciones y actividades religiosas que caracterizan a Gibraleón.
A través del emotivo mensaje publicado, la Hermandad destacó cómo Juan supo transmitir valores fundamentales como la misericordia, el perdón y la bondad cristiana a lo largo de su vida. Su legado es recordado con cariño por aquellos que tuvieron el privilegio de conocerlo.
En medio del dolor, la hermandad ha elevado sus oraciones al Cristo de la Sangre para que le conceda el descanso eterno. Además, han solicitado a las vírgenes en sus advocaciones —la Soledad, el Carmen y Piedras Albas— que lo acogen bajo su manto protector.
La noticia del fallecimiento ha resonado fuertemente en Gibraleón, donde muchos recuerdan a Juan Limón como una persona entrañable y respetada. La comunidad ha expresado sus más sinceras condolencias a los familiares y amigos afectados por esta pérdida irreparable.



