Denuncia por maltrato animal en un matadero de Segovia
La Fundación Igualdad Animal ha hecho pública una denuncia que ha conmocionado a la sociedad española. Se trata de la matanza de más de 200 ciervos en un matadero de Segovia, donde los animales fueron sacrificados sin el aturdimiento previo requerido por la legislación vigente. Las imágenes, obtenidas de manera anónima y que han sido verificadas por la organización, muestran una serie de prácticas que violan gravemente las normativas sobre bienestar animal.
Los hechos ocurrieron el pasado 5 de marzo de 2025, cuando se documentaron ocho infracciones específicas relacionadas con el tratamiento y sacrificio de los ciervos. Según Igualdad Animal, los animales procedían del Monte de El Pardo, un área protegida gestionada por Patrimonio Nacional en Madrid. Durante su captura, se les mutilaron los cuernos antes de ser trasladados al matadero, donde varios ejemplares murieron debido al estrés y miedo provocados por el confinamiento.
A raíz de esta denuncia, la Junta de Castilla y León ha confirmado que está llevando a cabo una investigación administrativa. La Dirección General de Salud Pública ha iniciado actuaciones para abrir un expediente sancionador contra el establecimiento implicado. Sin embargo, desde Igualdad Animal consideran que las medidas adoptadas son insuficientes mientras no se garantice el cierre del matadero o se impidan futuras matanzas similares.
La legislación europea establece claramente la obligación del aturdimiento previo antes del sacrificio animal. En este caso, las imágenes revelan signos evidentes de miedo y estrés agudo entre los ciervos, así como prácticas inadecuadas como el uso de bolsas plásticas y bastones para forzar su movimiento. Además, se observó cómo varios animales eran introducidos simultáneamente en la zona destinada al sacrificio sin separación individual, lo que les permitía presenciar la muerte de sus compañeros.
Javier Moreno, cofundador de Igualdad Animal, ha expresado su preocupación ante lo que considera “graves fallos sistemáticos” en el manejo del matadero. Asegura que las imágenes son prueba suficiente para exigir cambios inmediatos en las prácticas actuales y garantizar un trato digno a todos los seres vivos involucrados en estos procesos.
A pesar del escándalo generado por esta situación particular, es importante señalar que la matanza estacional en este centro puede alcanzar hasta 2.300 ciervos al año. La carne resultante podría entrar al circuito alimentario tras ser procesada bajo control veterinario. Esto plantea interrogantes sobre la ética detrás del consumo alimentario derivado del sufrimiento animal.



