Un Llamado Urgente a la Acción
Cáritas Diocesana de Huelva ha presentado un informe revelador sobre la situación del sinhogarismo en la provincia, donde más de 1.000 personas se encuentran en esta difícil realidad. En 2025, se registraron 1.018 casos, de los cuales un sorprendente 33% son mujeres, lo que indica una creciente feminización del problema.
La entidad ha señalado que las causas detrás de este fenómeno son múltiples y complejas. Entre ellas destacan la escasez de vivienda social, el encarecimiento del mercado inmobiliario y las barreras administrativas que dificultan el acceso a recursos básicos. Además, se identifican problemas como la salud mental y las adicciones entre los afectados.
Cáritas enfatiza que una vivienda no es solo un techo; representa un espacio seguro y digno para desarrollar proyectos de vida. La pérdida de este espacio afecta no solo a la estabilidad habitacional, sino también a aspectos fundamentales como la salud y el empleo.
Con motivo del Día de las Personas Sin Hogar, que se conmemora el próximo 25 de octubre, Cáritas se ha unido a la campaña nacional ‘Un hogar, un lugar al que pertenecer’. Esta iniciativa busca visibilizar las realidades del sinhogarismo y reclamar respuestas integrales por parte de las administraciones públicas.
A nivel local, Cáritas ha implementado diversas estrategias para atender a esta población vulnerable. Su centro de día recibe anualmente a casi 750 personas, mientras que sus cinco recursos de acogida ofrecen 46 plazas. Recientemente han inaugurado el Refugio Nuestra Señora del Rocío, destinado a proporcionar apoyo integral y fomentar procesos de autonomía e inclusión social.
Aparte del apoyo institucional necesario, Cáritas hace un llamado a la ciudadanía para erradicar prejuicios hacia quienes viven en situación de sinhogarismo. La organización subraya que construir comunidades inclusivas es fundamental para combatir esta problemática.
A nivel autonómico, las Cáritas Diocesanas en Andalucía atendieron cerca de 5.000 personas sin hogar en 2025. Este esfuerzo fue posible gracias al trabajo conjunto de más de 700 voluntarios y una inversión superior a los 4,3 millones de euros.



