Defensa de la actuación policial
En medio de un creciente debate sobre la seguridad en el barrio de Nuevo Molino, la Policía Nacional ha decidido aclarar su papel en las recientes patrullas mixtas implementadas para combatir el problema de los gorrillas. Este operativo, que comenzó hace tres semanas, ha suscitado críticas por parte de los vecinos que sienten que la presencia policial ha sido insuficiente.
Los residentes han expresado su preocupación, señalando que durante este tiempo, la vigilancia ha recaído mayormente en la Policía Local. Según sus testimonios, aunque los agentes locales han logrado reducir temporalmente la actividad de los gorrillas, estos vuelven a aparecer tan pronto como se retiran. Esta percepción ha llevado a cuestionar la efectividad del operativo conjunto.
A pesar de las críticas, desde la Policía Nacional aseguran que el dispositivo sigue activo y están comprometidos con una labor preventiva disuasoria. En sus declaraciones, enfatizan que “se continúa con la actividad preventiva disuasoria desde el primer día que se acordó”, lo cual incluye una presencia constante de agentes en áreas designadas.
La institución también destaca los “buenos resultados preliminares” obtenidos hasta ahora. Esto incluye un aumento en el número de identificaciones preventivas realizadas en puntos críticos y varias actas administrativas tramitadas bajo la Ley de Seguridad Ciudadana. Además, se han llevado a cabo detenciones relacionadas con estas acciones.
La Policía Nacional subraya que su trabajo no siempre es evidente y que “la seguridad es una labor constante que no siempre es visible en cada minuto”. Aseguran que los resultados se reflejan en una mejora gradual de la convivencia comunitaria. En respuesta a las críticas sobre su eficacia, recalcan que “la labor policial no se mide exclusivamente por el número de sanciones y detenciones”, sino también por su capacidad para prevenir delitos antes de que ocurran.



