Un escándalo que sacude al PSOE
La reciente investigación publicada por el medio Artículo14 ha puesto en el centro de la controversia a Montse Mínguez, portavoz de la Ejecutiva Federal del PSOE. La noticia revela que su pareja, Sergi Vélez, es un empresario vinculado a un grupo inmobiliario que ha estado involucrado en múltiples desahucios. Este hallazgo plantea serias preguntas sobre las contradicciones dentro del partido socialista, especialmente en un momento en que la vivienda se ha convertido en un tema central de su campaña electoral.
Sergi Vélez dirige Nest Capital, una empresa con más de 15 años de experiencia en el sector inmobiliario. Según los informes, esta compañía no solo se dedica a comprar y rehabilitar edificios, sino que también gestiona un considerable número de propiedades en alquiler. Con al menos 30 pisos bajo su administración, Nest Capital ha enfrentado situaciones legales por impagos y desahucios, lo que ha generado críticas hacia sus prácticas comerciales.
La relación entre Mínguez y Vélez no solo es personal; también tiene implicaciones políticas significativas. En un contexto donde el PSOE busca posicionarse como defensor del derecho a la vivienda, las actividades empresariales de su portavoz podrían interpretarse como una hipocresía. La investigación destaca cómo varios altos cargos del partido son propietarios de múltiples inmuebles, lo que podría generar tensiones internas y cuestionar la credibilidad del discurso socialista sobre este tema.
Aparte de su relación con Vélez, Montse Mínguez también posee varias propiedades personales. De acuerdo con su declaración ante el Congreso, es dueña parcial de tres viviendas: una casa en Lleida adquirida en 2009 y dos propiedades más heredadas. Esto añade otra capa a la narrativa sobre cómo los líderes políticos manejan sus propios intereses inmobiliarios mientras abogan por políticas públicas relacionadas con la vivienda.
A pesar de los intentos por obtener declaraciones tanto del PSOE como de Nest Capital respecto a estas acusaciones, hasta ahora no han respondido. La falta de transparencia podría agravar aún más la situación para Mínguez y el partido en general. A medida que se acercan las elecciones, este escándalo podría tener repercusiones significativas para el PSOE si no logran abordar adecuadamente las preocupaciones planteadas por esta investigación.



