Un hito en la libertad de expresión
La reciente decisión del gobierno español, conformado por PSOE y Sumar, de despenalizar las ofensas a los sentimientos religiosos marca un antes y un después en la historia legal del país. Este cambio legislativo no solo responde a una necesidad contemporánea de fortalecer la libertad de expresión, sino que también rinde homenaje a figuras emblemáticas como José Domínguez, conocido artísticamente como El Cabrero.
En 1982, El Cabrero fue encarcelado durante 22 días debido a un delito que hoy parece anacrónico: ofender los sentimientos religiosos. Su única falta fue expresar su frustración con una frase coloquial andaluza. A pesar de su encarcelamiento, el cantaor se convirtió en un símbolo de resistencia cultural y artística, defendiendo siempre su derecho a expresarse sin censura.
La reforma impulsada por Sumar busca eliminar varios delitos considerados como «delitos de opinión», incluyendo las injurias a la Corona y las ofensas a creencias religiosas. Esta propuesta ha sido objeto de debate intenso en el Parlamento español, donde partidos como PP y Vox han presentado enmiendas para mantener intacto el Código Penal vigente desde 1995. Sin embargo, PSOE y Sumar han defendido la necesidad urgente de modernizar las leyes para alinearlas con los estándares internacionales sobre derechos humanos.
A pesar del apoyo mayoritario entre los partidos progresistas, la oposición ha manifestado su desacuerdo vehemente. Desde el PP se argumenta que esta reforma podría permitir ataques gratuitos hacia instituciones fundamentales del Estado. Por su parte, Vox ha calificado esta iniciativa como una invitación al escarnio público contra símbolos nacionales y creencias religiosas.
“En España insultar sale gratis”, afirmó Manuel Mariscal, diputado por Vox.
A medida que avanza el proceso legislativo, muchos ven en esta reforma no solo un cambio legal sino también una reivindicación histórica por aquellos que sufrieron injusticias similares a las vividas por El Cabrero. La figura del cantaor andaluz resuena hoy más que nunca; su lucha por la libertad artística es recordada con respeto y admiración.
El PSOE ha reafirmado su compromiso con la defensa de todas las instituciones mientras mantiene firme el delito de enaltecimiento al terrorismo dentro del Código Penal.



