Un nuevo enfoque para la restauración ambiental
El catedrático de Botánica de la Universidad de Huelva, Pablo Hidalgo, ha propuesto un ambicioso plan de restauración tras el devastador incendio que arrasó aproximadamente 33.000 hectáreas en Niebla el pasado 6 de agosto. Este evento, que ha dejado huellas profundas en el paisaje y la biodiversidad local, representa una oportunidad única para implementar estrategias que integren la prevención desde sus inicios.
Hidalgo enfatiza la importancia de utilizar especies nativas, destacando al alcornoque como fundamental para reforestar las áreas afectadas. Según su análisis, los montes públicos son ideales para llevar a cabo esta recuperación sin la presión económica que enfrentan las explotaciones privadas. «Es esencial recuperar nuestro patrimonio natural sin comprometerlo por intereses económicos inmediatos», afirmó.
El experto subraya que el primer paso debe ser frenar la erosión del suelo antes de cualquier intervención agresiva. «Debemos permitir que la masa vegetal inicie su regeneración natural durante al menos dos años», indicó Hidalgo, quien también destacó la necesidad de priorizar el uso recreativo y educativo en estos espacios protegidos.
Pablo Hidalgo ha llamado a incluir a todos los actores relevantes en este proceso: desde la Junta de Andalucía hasta ganaderos y universidades. Esta colaboración es crucial para evitar futuros incendios en áreas ya recuperadas anteriormente. En cuanto a las propiedades privadas, sugirió buscar alternativas con los propietarios para fomentar su participación activa en las medidas preventivas.
A medida que se analiza el impacto del fuego, se destaca que zonas como Berrocal han sufrido daños severos, con cerca del 90% de su espacio forestal calcinado. Sin embargo, Hidalgo también mencionó los ‘isleos’, fragmentos de vegetación no afectados por el fuego, que actuarán como refugios naturales y ayudarán en el proceso de regeneración.
A pesar del desafío monumental que representa este desastre ambiental, Hidalgo se muestra optimista sobre las capacidades regenerativas del ecosistema si se implementan las técnicas adecuadas. La clave radica en adoptar un enfoque holístico hacia la gestión del paisaje, creando discontinuidades naturales que ayuden a controlar futuros incendios mientras se mantiene la conectividad ecológica.



