Un paso hacia la sostenibilidad
Maprise ha dado un importante paso hacia la sostenibilidad al colocar la primera piedra de su ambicioso proyecto de remediación ambiental en La Tiesa, Tharsis, un área que ha sufrido las consecuencias de la actividad industrial durante décadas. Este acto, celebrado el lunes, marca el inicio de una iniciativa que no solo busca restaurar el medio ambiente, sino también transformar residuos en recursos valiosos.
El proyecto tiene como objetivo recuperar hasta 10 millones de toneladas de residuos acumulados y restaurar aproximadamente 105 hectáreas del terreno afectado. Además, se prevé que genere alrededor de 250 empleos indirectos y 50 directos, contribuyendo así a la revitalización económica del área. La planta contará con una capacidad para tratar hasta 500.000 toneladas de material al año, lo que representa una inversión cercana a los 60 millones de euros.
Durante el evento, el CFO de Maprise, José Antonio Siucho, destacó que este proyecto representa una nueva forma de entender los espacios industriales: «Donde antes veíamos un pasivo ambiental, hoy podemos encontrar una oportunidad para generar valor». Esta iniciativa no solo se enfoca en la recuperación ambiental, sino también en convertirla en una actividad productiva con interés industrial y económico.
Tanto Siucho como el director general de Maprise, Joaquín Gómez, enfatizaron la importancia del apoyo institucional para llevar a cabo proyectos como este. Gómez subrayó que «los proyectos necesitan inversión y capacidad empresarial», pero también requieren diálogo y colaboración entre los diferentes actores involucrados.
Sergio Píriz, director general de Proyectos Estratégicos de la Junta de Andalucía, felicitó a Maprise por su compromiso con Huelva y por desarrollar un proyecto inspirador. La alcaldesa local, Isabel María Macías, expresó su entusiasmo al considerar este día como un sueño hecho realidad para Tharsis: «Es un día importante donde se ejecuta una iniciativa que genera ilusión».
El evento culminó con la colocación simbólica de la primera piedra, donde autoridades y representantes depositaron una urna con elementos representativos del proyecto y del territorio. Este gesto no solo simboliza el inicio físico del trabajo en La Tiesa sino también un compromiso colectivo hacia un futuro más sostenible.



