Un reconocimiento a la creatividad y el compromiso ambiental
El CEIP Fuenteplata, ubicado en Gibraleón, ha sido galardonado con el prestigioso premio ‘Mi Marisma, Mi Escuela 2026’, otorgado por la Fundación Atlantic Copper en colaboración con Onubaland. Este reconocimiento se debe a la calidad y originalidad de su propuesta dentro de una iniciativa que busca fomentar la educación ambiental entre los jóvenes.
Durante el curso escolar 2025-2026, más de 1.300 estudiantes provenientes de 29 centros educativos en la provincia de Huelva participaron activamente en este programa, presentando proyectos innovadores enfocados en la conservación del Paraje Natural Marismas del Odiel. La diversidad y creatividad mostrada por los alumnos ha sido un factor clave para destacar sus trabajos.
No solo el CEIP Fuenteplata fue reconocido; también se otorgaron premios especiales a otros centros. El Premio a la Innovación fue concedido a un grupo de 25 estudiantes del CEIP San Fernando, mientras que el Premio al Trabajo en Equipo recayó sobre otros 25 alumnos del Colegio Diocesano de Huelva. Estos grupos también tendrán la oportunidad de participar en el campamento educativo ‘Escuela de Exploradores’, una experiencia enriquecedora impulsada por la misma fundación.
A lo largo de sus catorce ediciones, el programa ‘Mi Marisma, Mi Escuela’ ha impactado positivamente a más de 17.000 escolares, acercándolos al conocimiento sobre flora y fauna locales así como sobre las medidas necesarias para conservar estos ecosistemas vitales. La directora de la Fundación Atlantic Copper, Ángeles Sánchez Cueca, subrayó durante la entrega que este año se ha evidenciado un notable compromiso tanto del alumnado como del profesorado hacia temas ambientales.
Aparte del reconocimiento académico, los 55 estudiantes premiados disfrutarán de una semana completa en el campamento ‘Escuela de Exploradores’. Esta iniciativa está diseñada para niños entre cuatro y trece años y tiene lugar durante los meses estivales en un entorno natural que promueve aún más su conexión con el medio ambiente.
A través de metodologías participativas y creativas, estas actividades no solo educan sino que también inspiran a las nuevas generaciones a convertirse en defensores activos del medio ambiente. La combinación entre educación formal e iniciativas extracurriculares como esta es fundamental para cultivar un futuro sostenible.



