Un motor económico en expansión
El sector agroalimentario de España se consolida como uno de los pilares fundamentales de la economía nacional, aportando un impresionante 9% del PIB. Según el último informe del Observatorio Agroalimentario Cajamar 2025, este sector generará en 2023 un valor añadido bruto (VAB) de 137.387 millones de euros, lo que sitúa a España como la cuarta potencia agroalimentaria de la Unión Europea.
Las cifras no solo son alentadoras a nivel nacional; las exportaciones agroalimentarias han alcanzado un nuevo récord histórico, superando los 79.391 millones de euros, lo que representa un incremento del 2,8% respecto al año anterior. Este crecimiento resalta la competitividad y calidad de los productos españoles en el mercado internacional.
A nivel laboral, más de 2,6 millones de personas están empleadas en actividades relacionadas con el agroalimentario, constituyendo aproximadamente el 11,5% del total del empleo en España. Este dato subraya no solo la importancia económica del sector, sino también su papel vital para la cohesión territorial y el desarrollo rural.
A pesar de estos logros significativos, el informe también señala varios retos que amenazan el futuro del sector. Entre ellos se encuentran el envejecimiento de la población activa y la falta de relevo generacional. La necesidad urgente de atraer a más jóvenes y mujeres al campo es una prioridad para garantizar la sostenibilidad a largo plazo.
Tanto Eduardo Baamonde, presidente de Cajamar, como Luis Planas, ministro de Agricultura, enfatizaron durante la presentación del informe que la innovación y digitalización son esenciales para mantener este crecimiento. Aunque ha habido un aumento en las inversiones en investigación y desarrollo (I+D), estas siguen siendo un 30% inferiores a la media europea, lo que plantea interrogantes sobre cómo España podrá competir eficazmente si no se intensifican estos esfuerzos.
A medida que se avanza hacia un futuro incierto marcado por el cambio climático y fluctuaciones geopolíticas, los líderes del sector coinciden en que es crucial modernizarse y aumentar la productividad. El camino hacia adelante dependerá no solo del aprovechamiento óptimo de los recursos existentes sino también de una estrategia clara para enfrentar los desafíos emergentes.



