Un enfoque renovado para el fútbol formativo
En un evento reciente celebrado en el Centro de la Comunicación Jesús Hermida, se llevó a cabo una charla-coloquio que ha marcado un hito en la discusión sobre el fútbol base. Organizada por la Asociación Onubense de la Prensa Deportiva, esta actividad reunió a expertos destacados en el ámbito del deporte formativo, quienes abogaron por un modelo que prioriza el bienestar emocional y personal de los jóvenes futbolistas.
Bajo el título “Formar para competir: Psicología y entrenamiento en el fútbol formativo”, la charla contó con las valiosas intervenciones de David García Cubillo, ex-jugador del Recreativo de Huelva, y Nicolás Sáinz, psicólogo deportivo con amplia experiencia en categorías inferiores. Ambos profesionales coincidieron en que es fundamental adaptar los métodos de enseñanza a las necesidades individuales de cada jugador, enfatizando que el desarrollo grupal debe prevalecer sobre las habilidades individuales.
Nicolás Sáinz destacó durante su intervención cómo el entorno familiar influye significativamente en la formación deportiva. “Los niños deben ser felices jugando al fútbol y no cargar con las expectativas de sus padres”, afirmó, subrayando que este deporte debería ser visto como un medio para fomentar valores y no como un fin en sí mismo. Además, abordó temas críticos como la presión externa que enfrentan los jóvenes deportistas y cómo gestionar adecuadamente sus emociones ante situaciones adversas.
A medida que avanzaba la charla, ambos ponentes ofrecieron recomendaciones prácticas tanto para jugadores como para entrenadores y familias. Resaltaron la necesidad de crear entornos más flexibles donde los jóvenes puedan desarrollarse sin presiones excesivas. “Un alto porcentaje no llega al fútbol profesional”, recordó Sáinz, instando a todos los involucrados a disfrutar del proceso formativo sin obsesionarse por los resultados inmediatos.
El evento fue presentado por el periodista Jesús Pulido, quien junto a Elias Luis, moderó una discusión enriquecedora que dejó claro que el bienestar personal debe ser una prioridad en cualquier programa deportivo juvenil. La asistencia masiva refleja un creciente interés por transformar la cultura del deporte base hacia una más humana e inclusiva.



